“La usina generadora de delitos va a seguir funcionando. Con el argumento de que va a llevar mucho tiempo no empezamos. No vinculamos todo lo que tiene que ver con la cultura, con la educación, con la economía (…) en el fondo hay un problema cultural”, subrayó.
Díaz opinó que la principal política de seguridad que no se ha aplicado es “eliminar la pobreza infantil”, ya que a su juicio muchos de ellos terminan siendo expulsados del sistema educativo y “abrazados por el sistema de la justicia penal”. “La cárcel está llena de pobres, adictos, jóvenes y analfabetos funcionales”, sentenció.
Consultado por los anuncios del gobierno en la baja de denuncias por delitos como el hurto, la rapiña o el abigeato, el exfiscal de Corte puso en duda si la baja de las denuncias se condice con la baja de los delitos. Esta expresión fue en alusión a la grabación de un expediente en una investigación criminal, en San Carlos, donde “el número tres de la Intendencia de Maldonado le ordena a un oficial de policía no registrar abigeato, que no podía pasar de cierto número”. “En el homicidio no lo podés bajar porque el muerto está ahí”, añadió.
Al respecto, afirmó que el Observatorio de Criminalidad no puede estar en la órbita del Ministerio del Interior y adhiere a la idea de que la estadística esté a cargo del Instituto Nacional de Estadística (INE).
“No podés ser un veedor independiente cuando sos parte del problema (…) por otro lado tenemos que hacer encuestas de victimización, (que) tienen que ser periódicas porque aportan una información relevante para tomar medidas. Lo primero que tenemos que tener es información confiable (…) tenemos que tener confianza técnica”, enfatizó.
“El éxito o el fracaso de una política de seguridad (no es ) porque tuviste diez homicidios más o diez homicidios menos… si esa es la discusión en la campaña electoral, lamento informarles que el problema de la seguridad no lo vamos a resolver ni en este ni en el próximo gobierno”, concluyó.