Soberanía y ciberseguridad
“Estamos tan preparados como soberanos seamos en el uso de los datos que manejamos”, afirmó. Esos datos incluyen información generada por cámaras de vigilancia, sistemas de movilidad o incluso por los propios celulares de las personas. Según la jerarca, la seguridad digital depende en gran medida de quién controla esas tecnologías y bajo qué reglas se utilizan.
Para explicar el contexto internacional, Nane mencionó recientes debates sobre inteligencia artificial vinculados al Departamento de Defensa de Estados Unidos. Durante el desarrollo de la inteligencia artificial generativa, algunas empresas tecnológicas habían establecido límites éticos para su uso en aplicaciones militares, como evitar la vigilancia masiva o la identificación automática de objetivos.
Sin embargo, esos límites se modificaron recientemente, lo que generó tensiones con empresas del sector. Nane recordó que la compañía Anthropic, desarrolladora del modelo de IA Claude, decidió retirarse como proveedora por razones éticas al negarse a eliminar esas restricciones. Para la jerarca, ese episodio ilustra los dilemas actuales en torno al uso de tecnologías avanzadas y la importancia de discutir la ética y el control de los sistemas digitales.
En ese marco se realizó el encuentro internacional de ciberseguridad en Montevideo, que reunió a representantes de Chile, Brasil y Argentina, además de expertos provenientes de Estonia, Alemania y Portugal. La actividad buscó analizar cómo proteger la infraestructura crítica de las ciudades y fortalecer las capacidades institucionales.
Montevideo estratégica
Nane explicó que Montevideo tiene una “doble visión” en este tema. Por un lado, como ciudad, debe proteger infraestructura clave como el puerto, la Torre de las Telecomunicaciones, la Torre Ejecutiva, el sistema de movilidad urbana y los sistemas digitales del gobierno departamental. Por otro, al ser capital del país, también alberga infraestructura estratégica de alcance nacional.
El encuentro también contó con la participación de varias intendencias del interior. Rivera destacó por su ubicación estratégica en la frontera con Brasil y por el desarrollo de capacidades tecnológicas junto a instituciones educativas. Paysandú fue señalada como una ciudad que avanza hacia el modelo de smart city y que combina innovación con una fuerte base productiva. También participaron Maldonado, Canelones y Lavalleja, cada una con distintos niveles de desarrollo en materia digital.
Más allá de los debates técnicos, Nane sostuvo que uno de los principales resultados del evento fue la creación de una red de cooperación entre especialistas y gobiernos locales. Esa red permitirá compartir experiencias y coordinar respuestas ante posibles incidentes de seguridad informática.
Además, destacó que la instancia permitió acercar el lenguaje técnico al ámbito político. Según explicó, muchas veces las tareas vinculadas a la ciberseguridad quedan relegadas a equipos especializados, sin una comprensión clara desde la toma de decisiones. “El objetivo fue empezar a juntar todas esas fichas”, afirmó, en referencia a la necesidad de integrar la dimensión tecnológica, política y estratégica de la seguridad digital.
Para la jerarca, el desafío es avanzar hacia ciudades más preparadas, pero también más conscientes de la importancia de proteger sus datos y sus infraestructuras críticas en un escenario global cada vez más complejo.
Embed - #7 Legítima Mañana | La guerra invisible. ¿Es Montevideo cibersegura?