El Ciadi aceptó llevar a cabo la demanda de Montecon contra el Estado uruguayo ya en mayo de 2024 en relación con el contrato firmado en 2021, en el que el gobierno de Lacalle Pou extendió la concesión por 80 años a TCP, cuyo socio mayoritario (80%) es Katoen-Natie, mientras que el otro 20% pertenece a la Administración Nacional de Puertos (ANP).
En el marco de ese litigio, la empresa chilena Neltume Ports, propietaria de Montecon y cuyos accionistas son de la chilena Ultramar y la canadiense ATCO, solicitó un resarcimiento de 600 millones de dólares de parte de Uruguay en concepto de “pérdidas y daños”, al considerar que existieron “prácticas anticompetitivas” en el Puerto de Montevideo, a raíz del acuerdo en cuestión. La cifra resulta de una estimación del perjuicio en su contra por la operativa en la terminal portuaria desde la extensión del contrato en favor de TCP.
Los accionistas sostienen que el Estado uruguayo "violó los tratados de protección de inversiones suscritos con Chile y Canadá".
Asimismo, desde Montecon consideraron en una denuncia donde Defensa de la Competencia falló a favor del Ejecutivo que “la participación de la ANP como socia de TCP ha sido determinante para que el Estado tomara medidas de privilegio a favor de esta compañía, cuando las leyes le exigían trabajar en régimen de libre competencia con los demás operadores portuarios"; y apuntaron que "el Estado es juez y parte”.