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Política Misiones Sociopedagógicas | Gabriela Verde |

Memoria, territorio y educación

Las Misiones Sociopedagógicas como insumo para nuevas políticas públicas

Las Misiones Sociopedagógicas cumplen 80 años y regresan al territorio. Gabriela Verde destacó su valor como memoria viva y motor para pensar nuevas políticas educativas.

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A 80 años de la creación de las Misiones Sociopedagógicas en Uruguay, el Ministerio de Educación y Cultura impulsa una serie de actividades en distintos puntos del país para homenajear, analizar y actualizar el legado de esta experiencia educativa profundamente transformadora. La subsecretaria del MEC, Gabriela Verde, dialogó con Caras y Caretas sobre el valor de esta conmemoración, su proyección a futuro y el rol de la memoria colectiva en la construcción de políticas públicas.

“Rescatar la memoria pedagógica del Uruguay y la historia de la pedagogía nacional es un valor de soberanía”, afirmó nuestra entrevistada. Para Verde, la resignificación de las Misiones es una oportunidad para traer al presente una experiencia que marcó el sentido de lo público en la educación, y que hoy puede inspirar respuestas a los desafíos actuales del sistema.

Memoria como resistencia y horizonte

En momentos como estos donde las desigualdades territoriales persisten y los contextos de pobreza siguen condicionando el acceso a la educación, el espíritu de las Misiones —basado en el contacto directo con la comunidad, la promoción cultural y la inclusión— cobra nueva vigencia.

Verde remarcó que “A partir de estas historias, relatos y experiencias que comenzaron hace 80 años pero se replicaron a lo largo del tiempo, hoy podemos poner la mirada en qué significa misionar en el siglo XXI, en este Uruguay con nuevos desafíos pero con deudas históricas similares”.

La recuperación de testimonios, archivos y memorias orales es para ella un acto de justicia simbólica. “El mejor lugar que ocupan los testimonios es el resguardo de la memoria. Nos reflejan y nos hacen mirar al futuro. Es una protección que debemos tener para proyectar una educación con sentido social y territorial”, afirmó.

Un trabajo colectivo con anclaje histórico

Las actividades comenzarán este 29 de julio en Tacuarembó y se extenderán hasta noviembre, pasando por Cerro Largo, Canelones, Flores y Montevideo. Cada instancia incluirá jornadas de reflexión académica, recorridos por los territorios y homenajes a antiguos misioneros y misioneras.

La subsecretaria también destacó que este despliegue se trata de una articulación entre múltiples actores —el MEC, ANEP, Udelar, sindicatos y organizaciones sociales— que asumen un compromiso con la memoria pedagógica. “Lo interesante es que no solo coincidimos en los 80 años de las Misiones, sino también en los 80 años de la Federación Uruguaya de Magisterio, fundada un año después de la primera misión. Eso no es casualidad, es causalidad, el sindicato de maestras siempre estuvo involucrado con las políticas educativas y la pedagogía”, enfatizó.

Testimonios, territorio y política educativa

Verde subrayó que los trabajos que surjan de estas instancias no quedarán en el olvido. La idea es recopilar los aportes en un documento que pueda estar disponible en la web del MEC y ser distribuido en centros educativos. Pero su alcance puede ir más allá, “Sin duda puede ser un insumo para el Congreso Nacional de Educación del año próximo y para quienes están diseñando planes y programas. Porque lo que se recoge es reflexión viva y situada sobre qué tipo de educación necesitamos”.

Verde detalló que la comunidad local tiene un rol protagónico. “En Caraguatá (Tacuarembó), por ejemplo, la población se adueña del tema, trae a personas que fueron estudiantes cuando se dieron las primeras misiones, se genera una apropiación muy valiosa del proceso, que va más allá de lo institucional”.

Para la jerarca, resignificar las Misiones es preguntarse, desde el presente qué significa recorrer el territorio a nivel educativo, qué lugar ocupan hoy las políticas públicas en contextos de desigualdad y cómo educar en y desde los márgenes, con inclusión y participación comunitaria.

“Aprender y educar en contexto de pobreza sigue siendo un eje central, como lo fue en las Misiones originales. Volver a estos territorios con nuevas miradas y preguntas, pero con el mismo compromiso, es fundamental”, afirmó.