Y añadió: “Veremos dónde están ubicados esos 300 millones de pesos, a ver si dentro del Parlamento podemos, por lo menos, reasignar eso o establecer algunas prioridades que para nosotros son muy importantes que se cumplan, por ejemplo, todo el tema de mantenimiento, infraestructura, figuras de acompañamiento y horas de apoyo para los estudiantes”.
El incremento "es insificiente"
Para el dirigente el incremento "es insuficiente", por lo que remarcó la necesidad de "dar un debate" para lograr "quebrar una lógica equivocada, que es no invertir en educación y en el área social". "La educación es una política de Estado más que una política social", diferenció.
Mandacen, reconoció "algunas políticas compensatorias" que concretó este gobierno, como los comedores, bonos y becas, las que consideró "súper importantes”. “Por ejemplo, el tema comedores ha generado un buen impacto en los centros educativos en la vinculación y la permanencia de los estudiantes y sus resultados académicos”.
En relación a la orientación general del presupuesto y el compromiso social, expresó: “Creemos que primero hay un compromiso social con el 6+1%, que es mucho más que un número, es una demanda social que a esta altura nadie se anima a decir que no sea justa”.
Por otro lado, el dirigente cuestionó los criterios de priorización fiscal y se refirió a "un error de análisis político", al jerarquizar "el manto del equilibrio fiscal" que "es para algunos sectores, mientras que otros siguen esperando".
Finalmente, Mandacen reflexionó acerca de la necesidad de discutir "en profundidad" el modelo tributario y de financiamiento con el objetivo de revertir la situación de las familias que están por debajo de la línea de pobreza. En tal sentido, criticó "ciertos mitos" que impiden discutir "el gravamen a determinados sectores de poder". "Es como mala palabra, cuando en los países más desarrollados, muchos de los cuales admira parte de la derecha, la pirámide está invertida: el sector empresarial y el sector detentor de los medios de producción aporta más que los trabajadores. En este país es a la inversa. Y parece que discutirlo fuera poco menos que violentar algo sagrado. Me parece que es un disparate, porque además hay legisladores que plantean que tocar la vaca sagrada es vulnerar el crecimiento del país. Son cosas que rayan lo absurdo y que hay que discutirlas”.