Por su parte, el director de la Policía, José Azambuya, opinó que la situación es "penosa", pero que "no nos amedrenta". y agregó: "Los protocolos no fallaron, se actuó dentro de lo establecido. La superioridad numérica la tenía la Policía".
"No hay absolutamente ni un barrio donde la Policía no opere y tiene un poder de fuego mayor al de los delincuentes", agregó Martinelli.
Consultado sobre si el policía estaba utilizando el chaleco antibalas al momento de la agresión, Azambuya respondió que esa interrogante "es parte de la investigación". También le preguntaron porque no había refuerzo de la Guardia Republicana o de efectivos del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) durante la acción policial a lo que argumentó que se trataba de un "operativo de rutina".
Con respecto a la autoría del asesinato, los representantes del Ministerio del Interior dijeron que al momento no hay detenidos por el crimen, pero que cuentan con algunos "elementos firmes" que podrían conducir a los culpables.
Operativo en el Marconi
El policía asesinado se encontraba en el barrio Marconi revisando a un grupo de personas; y fue allí cuando desde pasajes vecinales de la zona le dispararon.
El policía fue trasladado a la policlínica de Capitán Tula, donde se constató que tenía un disparo en el pecho. Dada la gravedad de la herida, se lo derivó al Hospital Policial, donde finalmente murió.