El encuentro formó parte de las recepciones que la presidencia estadounidense suele ofrecer a equipos deportivos campeones o destacados de las principales ligas profesionales del país. Sin embargo, la ceremonia adquirió rápidamente un tono político cuando el mandatario utilizó su intervención para referirse a distintos escenarios internacionales y a la estrategia exterior de su administración.
La política, el fútbol y la guerra
En su discurso, Trump elogió al secretario de Estado, el senador de origen cubano Marco Rubio, a quien atribuyó un papel central en la política hacia América Latina y particularmente respecto a Cuba.
“Así como un orgulloso fanático de los deportes de Miami, el Secretario de Estado —les digo— va a pasar a la historia como el mejor Secretario de Estado en la historia del país, Marco Rubio”, declaró el presidente ante el plantel.
“No quiero que se vuelva demasiado popular. Ya saben, cuando se vuelven demasiado populares, de repente ves: ‘¿Dónde está Marco? Ya no está por aquí. No lo veo’”, dijo entre risas ante los presentes.
Trump agregó que Rubio está concentrado en varios frentes de política internacional, entre ellos el conflicto en Medio Oriente y la estrategia de Washington hacia Cuba.
“Está haciendo un gran trabajo, y lo próximo va a ser... queremos hacer eso especial con Cuba; él está esperando, pero dice: ‘Terminemos esto primero’”, afirmó.
“Podríamos hacerlos todos al mismo tiempo, pero pasan cosas malas si observas a los países a lo largo de los años; si los haces todos demasiado rápido, pasan cosas malas. No vamos a permitir que pase nada malo”, expresó.
En otro tramo de su discurso, Trump sostuvo que los “exiliados” cubanos podrían regresar a la isla tras una eventual intervención estadounidense, una afirmación que volvió a colocar a Cuba en el centro de la retórica política de Washington.
Trump y el caso Epstein
La aparición pública del mandatario se produce además en un contexto en el que continúan reapareciendo referencias mediáticas a su antigua relación con el financista estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales y cuyo caso volvió a ocupar espacio en el debate público en los últimos años, señalado especialmente por casos de pedofilia. Trump ha reconocido que conoció a Epstein en los años noventa dentro de los círculos empresariales y sociales de Nueva York y Florida, aunque ha sostenido reiteradamente que rompió vínculos con él antes de que se conocieran las investigaciones judiciales en su contra.
Las conexiones entre figuras de la élite política, financiera y mediática con Epstein han sido objeto de múltiples investigaciones periodísticas y judiciales desde su arresto y posterior muerte en 2019, un caso que sigue generando repercusiones políticas en Estados Unidos.
Mientras tanto, los jugadores de Inter Miami —entre ellos Messi y Suárez— permanecieron en el estrado junto al resto del plantel durante el discurso presidencial y participaron del acto protocolar de reconocimiento al equipo, que incluyó saludos oficiales y fotografías institucionales.