De acuerdo al titular de Economía, el presupuestose estructura sobre tres principios: responsabilidad fiscal, transparencia y eficiencia. “Es un presupuesto que asume los desafíos de la restricción fiscal imperante y por tanto mantiene un horizonte de responsabilidad”, aseguró el ministro.
Oddone explicó además que el incremento presupuestal previsto crecerá progresivamente hasta alcanzar los 940 millones de dólares en 2029. Esa cifra surge de la combinación de 240 millones de dólares en asignaciones incrementales y unos 700 millones de dólares destinados a nuevas obras con recursos presupuestales.
En materia fiscal, Oddone señaló que el gobierno enfrentará “la restricción fiscal más elevada de un inicio de período de gobierno desde 1995”, y que el plan busca una convergencia hacia el equilibrio primario al final del quinquenio. Para ello, se introducirá una nueva regla fiscal con una meta de deuda de mediano plazo equivalente al 65% del PBI.
Respecto al aumento de ingresos, sostuvo que derivarán de dos fuentes, una mayor eficacia y la incorporación de adecuaciones tributarias, entre ellas la adhesión al impuesto mínimo global para las multinacionales que facturan más de US$ 750 millones .“No se trata de un impuesto nuevo para los contribuyentes, sino de una localización tributaria en territorio uruguayo”, aclaró.
También se refirió a modificaciones en el régimen de envíos express que utilizan las plataformas para compras en el exterior, como Temu (exceptuando a aquellas que se realizan en Estados Unidos). Explicó que se aplicará un gravamen de 22%, mientras se incrementará el tope de compra a 800 dólares por año. Anteriormente, se podían realizar tres compras al año, por un total de 600 dólares (200 dólares por compra).
“Es un presupuesto audaz en muchos sentidos, porque introduce innovaciones tributarias y permite darle fundamento y contenido a las iniciativas de gobierno”, dijo el ministro.