El presidente de la República, Yamandú Orsi y el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, se reunieron este viernes con el embajador de Palestina en la ONU, Raid Mansur. En su cuenta de X, Lubetkin sostuvo que conversaron "para definir formas de respaldo concreto al acuerdo lanzado por Francia y Arabia Saudita aprobado por 150 países, entre ellos Uruguay, como hoja de ruta hacia los dos Estados".
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
"Discutimos también caminos para atender el escenario de hambruna en Gaza así como ayudar a algunos niños víctimas de la masacre que está sufriendo el pueblo palestino", señaló el canciller uruguayo.
El discurso de Orsi
Durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU el pasado martes, Orsi habló del conflicto en Medio Oriente. "Es cierto que toda nación tiene derecho a territorio y a gobierno propios, a establecer un nivel de autodeterminación que permita la convivencia con los demás pueblos. El valor de la ONU está en garantizar que esos principios se concreten de manera pacífica y civilizada. Ningún Estado democrático puede, aun bajo el derecho de defenderse del terrorismo, ejercer barbarie contra la población civil ni contra personas especialmente vulnerables e indefensas", comentó.
En ese sentido, rememoró que "desde 1948, Uruguay ha mantenido una posición coherente y firme en favor de la autodeterminación y la coexistencia pacífica". "Siempre sostuvo la solución de ´dos naciones, dos pueblos y dos Estados´ en Medio Oriente. El gobierno uruguayo toma en serio los informes de la comunidad internacional sobre los territorios palestinos y exhorta a implementar las recomendaciones formuladas por la ONU, incluida la suspensión inmediata de las operaciones militares, el cese de muertes de civiles inocentes y la liberación de los rehenes", añadió.
Para Orsi, "la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada hace 77 años en la ONU, sigue siendo un manifiesto revolucionario en los tiempos que vivimos". "Qué lejos estamos de esos principios cuando vemos que la distancia entre quienes más tienen y quienes más sufren es cada vez mayor", enfatizó.
Además, el presidente opinó que "los principios de libertad e igualdad aparecen cada vez más divorciados. Se habla de un supuesto individuo libre, pero sin sociedades igualitarias en términos de derechos".