Entre las prioridades mencionó el crecimiento de la matrícula estudiantil tanto en Montevideo como en el interior del país. "Lo fundamental es tratar de acompasar tanto las instalaciones, los equipamientos, como lo que es cargos docentes y cargos de funcionarios, a lo que viene siendo la mayor demanda", señaló.
A eso sumó la necesidad de continuar expandiendo la presencia universitaria en nuevas regiones, consolidar la investigación, avanzar hacia un Hospital de Clínicas refuncionalizado en 2030, fortalecer los intercambios nacionales e internacionales y profundizar el trabajo con organizaciones sociales.
El rector también destacó la necesidad de ampliar la formación en salud, especialmente en aquellas especialidades médicas con escasa cobertura fuera de Montevideo, mejorar las tareas de extensión y avanzar en la transformación digital de la institución mediante inversiones en software y capacitación de funcionarios.
Solo las becas tienen financiamiento
Consultado sobre qué aspectos del plan quedan comprometidos con la propuesta presupuestal actual, Cancela respondió que el único rubro que recibe recursos específicos es el destinado a becas. "El artículo único que el Poder Ejecutivo propone son 100 millones de pesos específicamente para becas de grado y de posgrado", afirmó. "Todo lo demás sigue quedando en el camino", resumió.
Entre los proyectos sin financiamiento mencionó el incremento de la matrícula, la falta de docentes para estudiantes de Psicología en el interior, las sedes universitarias cuyos edificios quedaron desbordados y la apertura de nuevas carreras.
También señaló que el plan de democratización del acceso a la educación superior, elaborado conjuntamente con la ANEP y la UTEC, no recibió recursos para la Udelar. "Todo el trabajo que queremos desarrollar para mejorar el tránsito entre secundaria y la universidad y para aumentar la retención de estudiantes en primer año, todo eso está en pendiente", sostuvo.
Pérdida en términos reales
Cancela también alertó sobre un problema estructural del presupuesto universitario: la ausencia de mecanismos automáticos de actualización frente a la inflación. Explicó que buena parte del presupuesto destinado a gastos e inversiones permanece fijado nominalmente en pesos, por lo que pierde capacidad de compra año tras año.
"Hay una parte importante que ya perdió un 3 entero por la inflación de este año", indicó, y agregó que, como consecuencia, "seguramente que el porcentaje del PBI que es el presupuesto universitario, a final del año próximo va a ser menor que a comienzos por ese efecto de la inflación".
Ante la consulta del periodista sobre si eso implica una reducción real de los recursos, respondió de forma categórica: "Sí". "No tenemos, por ejemplo, un actualizador para lo que se gasta en las becas de alimentación, no tenemos un actualizador para lo que gastamos en limpieza, no tenemos un actualizador para las obras, no tenemos un actualizador para las compras de medicamentos del Hospital de Clínicas", señaló.
Y concluyó que esa situación provoca una pérdida progresiva del presupuesto universitario. "Tenemos mil pesos hoy, esos mil pesos vamos a tener mil pesos el año que viene y entre medio todo sube. (...) Como no hay un actualizador, eso quiere decir que en términos reales el dinero que la Universidad recibe realmente va bajando año a año, salvo que se haga una inyección adicional".