El proyecto comenzó a gestarse en 2023 con la selección del predio y la reserva de capacidad en la red eléctrica. A fines de 2025, UTE firmó el contrato con el consorcio Teyma-Prodiel, encargado del diseño, construcción, operación y mantenimiento inicial de la planta.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, subrayó el impacto estratégico de la iniciativa. Advirtió que, sin energías renovables, el país dependería del petróleo, lo que implicaría costos elevados y vulnerabilidad frente a la volatilidad internacional. En ese sentido, sostuvo que avanzar en generación limpia es clave para la independencia energética.
Por su parte, la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, definió la obra como un hito que consolida una política de Estado iniciada en 2010, cuando Uruguay decidió diversificar su matriz energética. Destacó que la nueva planta permitirá no solo abastecer la demanda interna, sino también generar excedentes exportables.
140.000 paneles solares
El parque contará con unos 140.000 paneles solares con sistemas de seguimiento, capaces de ajustar su inclinación según la posición del sol para maximizar la eficiencia. La energía generada será transformada e inyectada al Sistema Interconectado Nacional a través de una conexión en 150 kV en la subestación Melo B.
Además de ampliar la capacidad instalada, el proyecto aporta generación de bajo carbono, un factor clave para avanzar en la descarbonización de la economía. El gobierno adelantó que antes de fin de año se anunciarán al menos dos nuevas plantas solares, lo que refuerza la apuesta a consolidar un sistema energético cada vez más limpio y autónomo.