Según explicó, el problema estructural no es la falta de infraestructura para potabilizar agua, sino la enorme cantidad de agua que se pierde en la red. Si bien reconoció que todos los sistemas tienen pérdidas, sostuvo que en Uruguay el nivel es excepcionalmente alto.
“Los mejores sistemas del mundo andan entre el 6% y el 8% de pérdidas. En Uruguay los propios directores de OSE reconocen que pierden el 50%”, afirmó.
De acuerdo con los datos que mencionó, el sistema metropolitano presenta cifras aún más preocupantes. “Cuando analizamos los datos del Instituto Nacional de Estadísticas encontramos que en el sistema metropolitano las pérdidas son del 65%. Dos litros de cada tres que se sacan del río Santa Lucía se pierden”, explicó.
El referente de MOVUS detalló que el proceso de potabilización implica costos económicos y ambientales significativos. El agua es bombeada, tratada con productos químicos y luego distribuida, lo que genera residuos como los lodos del proceso de potabilización.
“Todo eso se hace para producir más de 600.000 metros cúbicos por día, pero OSE solo factura 200.000. Es decir, la tercera parte”, señaló.
Para Viñas, antes de impulsar nuevas obras el Estado debería priorizar la reducción de pérdidas en la red de distribución. En ese contexto, calificó al proyecto Neptuno como innecesario. “Este proyecto de una potabilizadora genera un sobrecosto de alrededor de 500 millones de dólares”, insisitió.
Durante la entrevista también se refirió a la alternativa de la represa de Casupá, que se plantea como parte de la nueva estrategia para asegurar el abastecimiento de agua en el área metropolitana tras el abandono del proyecto Arazatí.
Viñas sostuvo que tanto la nueva planta potabilizadora como la represa funcionan como sustitutos de aquel proyecto original, al que MOVUS también se opuso. “En realidad las dos partes vienen a sustituir lo que era Arazatí. El tema es que Arazatí no era necesario”, afirmó.
El referente ambiental recordó que el movimiento participó en instancias parlamentarias y acompañó la oposición de organizaciones sociales de San José por razones ambientales, sociales y económicas.
La pérdida "masiva" de agua potabilizada
A su juicio, la discusión sobre nuevas obras elude el problema central del sistema: la pérdida masiva de agua ya potabilizada. “No se analiza lo que acabamos de decir: dos litros de cada tres se pierden y sobre eso no se hace nada”, cuestionó.
Viñas también estimó el impacto económico de esas pérdidas tomando como referencia las tarifas actuales del servicio. Según explicó, con el precio vigente del agua potable, el desperdicio representa un costo muy elevado para la empresa pública.
“Estamos pagando aproximadamente un dólar por metro cúbico. La OSE está perdiendo 400.000 dólares por día solo en Montevideo”, aseguró.
De acuerdo con su cálculo, esa cifra alcanza unos 12 millones de dólares mensuales. Frente a ese escenario, insistió en que el gobierno "tiene que hacer algo" porque “esta situación es insostenible”.