La Global Sumud Flotilla partió este domingo desde Barcelona con destino a Gaza, en una misión humanitaria que incluye a tres ciudadanos uruguayos. La delegación uruguaya está integrada por tres activistas: Ana Zugarramurdi, defensora de derechos humanos y rescatista en el Mediterráneo; Daniela Lopes, representante de Coordinación por Palestina; y Jorge Vignolo, representante del PIT-CNT.
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La flotilla humanitaria Global Sumud partió este domingo desde el puerto de Barcelona con el objetivo de romper el bloqueo naval impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza y entregar insumos a la población palestina. La misión, definida por sus organizadores como "humanitaria y no violenta", busca también visibilizar la situación que atraviesa el pueblo palestino.
Participación uruguaya
La delegación uruguaya está integrada por tres activistas: Ana Zugarramurdi, defensora de derechos humanos y rescatista en el Mediterráneo; Daniela Lopes, representante de Coordinación por Palestina; y Jorge Vignolo, representante del PIT-CNT .
La iniciativa cuenta con el respaldo de la central sindical uruguaya, que en marzo fue escenario del lanzamiento oficial del capítulo local de la flotilla. En aquella ocasión, el activista brasileño Thiago Ávila, integrante del comité directivo de la Coalición de la Flotilla de la Libertad, instó a Uruguay a sumarse al "levantamiento global" y a movilizarse en apoyo a la liberación palestina.
Postergación por mal tiempo
Pese a que la partida estaba prevista para este domingo, la flotilla no pudo adentrarse en aguas internacionales debido a las malas condiciones meteorológicas. Según informó Thiago Ávila en una rueda de prensa, las embarcaciones se dirigirán a otro puerto en Barcelona y se estima que "en un día o dos máximo" puedan zarpar hacia aguas internacionales, una vez que el clima mejore.
El itinerario previsto incluye escalas en Italia, Grecia y Turquía antes de continuar rumbo a la costa de Gaza.
Contexto de tensiones
La misión se desarrolla en un contexto de extrema tensión en Medio Oriente. Horas antes de la partida de la flotilla, se registraron ataques israelíes en Líbano que dejaron al menos 11 muertos, en su mayoría mujeres y niños, según informaron fuentes locales. Paralelamente, el conflicto en Gaza continúa con un alto el fuego frágil y denuncias internacionales sobre las condiciones humanitarias en el territorio palestino. Organizaciones humanitarias advierten que la población gazatí enfrenta escasez de alimentos, medicinas y agua potable.
Reacciones en Uruguay
La participación uruguaya en la flotilla generó diversas reacciones en el ámbito político. Mientras sectores progresistas y sindicales respaldan la misión como un acto de solidaridad, el senador del Partido Nacional Sebastián Da Silva por ejemplo había lanzado críticas hacia los activistas, calificándolos de "nenes de mamá jugando a ser hippies" y cuestionó que el Estado uruguayo costeara eventuales gastos de repatriación.
No es la primera vez que activistas uruguayos participan en misiones humanitarias hacia Gaza. En ocasiones anteriores, flotillas similares fueron interceptadas por la Marina israelí en aguas internacionales, lo que generó controversias diplomáticas y denuncias por violación del derecho internacional.