Un grupo de ex trabajadores de la Cooperativa Policial (Copol) denunció situaciones de persecución laboral, acoso sexual, irregularidades y despidos arbitrarios.
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Mediante un comunicado, las personas denunciantes explicaron que la denuncia realizada busca "que salgan a luz diferentes irregularidades que suceden en cooperativa policial desde hace mucho tiempo y que nadie se anima a denunciar por temor a perder su fuente laboral".
Quienes firman el documento, unas diez personas, aseguran que cinco de ellas fueron desvinculadas de la cooperativa, "sin ningúna explicación o motivo" y "por manifestar sus opiniones", mientras que otro de los firmantes fue conducido a renunciar debido al stress sufrido por la situación laboral.
"Hemos sido despedidos a causa de nuestros diferentes reclamos y por estar en desacuerdo con las condiciones de trabajo impuestas por la administración actual y a las cuales el sindicato hace caso omiso", agrega la misiva.
La situación planteada por los exempleados llevó a que denunciaran a una de las jefas de la cooperativa, quien finalmente fue sumariada aunque continúa en el cargo. De esta jerarca, denunciaron "todo tipo de persecución y despotismo", además de amenazas.
Por otro lado, se refirieron a situaciones de acoso sexual cometidas por uno de los jefes de la cooperativa, "que no se cansa de acosar y perseguir a las empleadas haciéndole promesas de mejoras laborales". Contaron también que al denunciar estas situaciones ante las autoridades de la cooperativa, "son menospreciadas e incitadas o persuadidas a abandonar dicha denuncia, ya se motivándolas a un despido acordado o despidiéndolas sin razón".
Impunidad
En diálogo con Caras y Caretas, Laura Firpo, extrabajadora de la cooperativa y firmante del comunicado, contó que trabajó en la cooperativa durante cinco años y que las irregularidades denunciadas "estuvieron siempre, como algo instalado", pero que "permanecen "impunes" porque los empleados tienen miedo de denunciar.
Explicó que tras la reiteración de maltratos y hostigamiento por parte de la jefa sumariada, decidieron trasladar la situación al gerente de la cooperativa, quien se mostró asombrado, les manifestó su apoyo, y se ofreció a hablar con el abogado de la cooperativa en caso de que decidieran iniciar una invesitigación interna.
Finalmente, iniciaron la investigación, pero los maltratos y la persecución se recrudecieron debido a que la jefa se enteró de la identidad de quienes la habían denunciado, quedando totalmente expuestos. Al tiempo comenzaron a despedirlos, algo que la jefa, de alguna manera, les había adelantado al grito de "van a rodar cabezas una por una".
Los trabajadores también presentaron una denuncia ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), en diciembre del año pasado, pero que tampoco tuvo resultados. “En el Ministerio de trabajo es todo muy lento, en el mes de mayo cayó una inspección, llamaron a un par de compañeros, pero quedó en eso. Cuando fuimos a averiguar por el expediente nos dijeron que todavía no tenían el resultado de la investigación".
Con respecto a las denuncias de acoso sexual, Firpo aseguró que tienen mensajes que recibieron las empleadas que comprueban la denuncia. "Mensajes del tipo hacemos tal cosa y te cambio de sector".
Otra de las denuncias más recientes tiene que ver con las elecciones del nuevo consejo directivo. Exempleados sostienen que "fueron suspendidas varias veces debido a las trabas que impone el actual gerente y el consejo directivo".
Para finalizar, aseguró que continuarán movilizandose con el objetivo de que "se sepa lo que pasa ahí adentro, el manoseo que le hacen a los empleados y las irregularidades, de todo tipo, que existen en la cooperativa. Se violan todos los derechos que un empleado pueda tener".