El presidente del sindicato de Pilsen, Bruno Pastorino, dijo que el planteo empresarial fue extender por un mes el seguro de paro en Lavalleja y retomar la actividad en Montevideo el 1° de agosto para cumplir con algunos compromisos contractuales, pero sin asegurar la continuidad de la fábrica.
Pretenden reglas claras
Desde la visión sindical, la extensión del seguro de paro en Minas es un “cierre encubierto”, mientras siguen las negociaciones con el gobierno para evaluar el rumbo de sus operaciones.
Es por eso que la mesa directiva resolvió efectuar este viernes una asamblea general nacional de carácter urgente. Allí se analizará la situación de las dos plantas de producción y envasado de cerveza y una posibilidad es que los trabajadores decidan no presentarse en Montevideo como medida de respaldo al personal minuano.
La situación de la compañía (propiedad del grupo brasileño AmBev) es compleja y no es nueva: en 2024 había decidido el cierre definitivo de Minas, que luego quedó sin efecto tras negociaciones con el gobierno y el despido de unos 40 trabajadores.
Dos años después la postura actual es que la llegada al mercado de cerveza importada (básicamente de Brasil) le genera una competencia difícil de asumir.