En el mismo texto, recordó que “en el año en curso se va a desarrollar el Congreso Nacional de Educación, instancia privilegiada para procesar debates y elaborar propuestas”.
Para FUM-TEP, “democratizar la educación supone que todos los actores implicados puedan participar de la toma de decisiones” y subrayó que es imprescindible escuchar a los distintos colectivos, “pero principalmente a las y los jóvenes, porque la educación se construye en el intercambio y en el diálogo, no en la imposición”.
Críticas a las Fuerzas Armadas
El sindicato también cuestionó de forma directa el rol de las Fuerzas Armadas en tareas formativas. “Para la formación de niños y jóvenes existen organismos estatales encargados (ANEP, UDELAR y UTEC), con la formación específica para dicha tarea, con amplia experiencia y presencia en todo el territorio nacional”, señaló el comunicado.
Además, recordó que desde esos organismos “hace años estamos reclamando un incremento presupuestal, el cual no se ha concretado, y es imprescindible para cumplir y mejorar las funciones de la educación pública”.
Más adelante, el texto profundiza las críticas hacia las Fuerzas Armadas como institución. “Consideramos que la formación de los jóvenes de INISA no debe ser abordada desde las FF.AA. Importa señalar que se trata de una institución que tiene deudas profundas con el pueblo, hay información que siguen ocultando y hay criminales que no han respondido por sus actos durante la última dictadura cívico-militar”, sostiene.
Finalmente, el texto se detiene en la situación de los menores infractores, objetivo del proyecto en cuestión.
“La realidad de menores en situación de privación de libertad obliga a profundizar el análisis de las causas y no a impulsar medidas sin ningún tipo de fundamento. Desde nuestra perspectiva se trata de víctimas de una sociedad desigual, fruto de falta de políticas estatales que prioricen erradicar las desigualdades de origen”, indica, para luego incidir en una reivindicación ya planteada desde filas sindicales: el impuesto a las grandes fortunas.
“La pobreza y la marginalidad son el resultado de la acumulación ilimitada de quienes se apropian de los frutos del trabajo de otras y otros. Por eso es imprescindible comenzar a tomar otras medidas, como la Iniciativa de gravar al 1% más rico con una sobretasa del 1% en el impuesto al patrimonio de las personas físicas”, concluye.