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Sindicales AFUTU |

Entrevista a Mariana Píriz 

Rendición de Cuentas: AFUTU anticipa un escenario crítico para la educación si no cambian los recursos

AFUTU advierte que el aumento previsto en la Rendición de Cuentas cubre solo el 10% de lo solicitado por la ANEP y compromete la respuesta a la creciente demanda de la UTU.

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Año a año, la discusión presupuestal abre un escenario de evaluación y redistribución de recursos en la órbita pública. En el ámbito educativo, la brecha entre las necesidades reportadas por las autoridades y los montos proyectados por el Poder Ejecutivo genera preocupación en las comunidades educativas. La UTU, en particular, enfrenta el desafío de responder a una alta demanda de inscripción, la expansión de su oferta terciaria y la exigencia de más equipos multidisciplinarios. Sobre el panorama político, las prioridades del sindicato y el papel de la formación técnica en el modelo del país, dialogamos en Caras y Caretas con Mariana Píriz, secretaria general de AFUTU.

Mariana, ¿cuál es hoy la principal preocupación del sindicato respecto a los fondos destinados a la educación en esta Rendición de Cuentas?

Bueno, nosotros estamos en un escenario que se da año a año, que es una particularidad que tiene nuestro país de que año a año rediscute o evalúa lo que se ejecutó y puede hacer reasignaciones presupuestales en la órbita de todos los ministerios públicos. Ahí nosotros venimos de un presupuesto que destinó para la educación un porcentaje importante, pero que nosotros en su momento también lo dijimos, fue insuficiente para todas las necesidades que tenemos en todos los subsistemas de la educación.

Ahora en esta Rendición de Cuentas tenemos dos grandes preocupaciones como sindicato. Primero, que no están los votos por todo el escenario político en el cual se está discutiendo esto. Todos vimos la conferencia de prensa por parte de los partidos de la oposición donde dijeron que no van a votar en general la rendición de cuentas, y eso nos abre un escenario donde cualquier discusión después de cómo se reasignan o de cuánto se ejecutó es totalmente secundaria, porque si no hay una aprobación general, esa discusión no se habilita. Entonces ahí hay una preocupación en términos de que no sabemos qué va a suceder, si realmente se van a conseguir esos votos que faltan o no; es un gran interrogante que no nos tiene como actores directos, pero cuyas consecuencias nos tocan.

Por otro lado, está la preocupación sobre los fondos que se están pidiendo desde la ANEP. La ANEP tiene la autonomía de poder mandar su mensaje presupuestal particular al Parlamento. Nosotros, como sindicato, estuvimos trabajando en un proceso con la Dirección General en donde logramos acordar algunas prioridades. No nos llevaron todos nuestros planteos, pero logramos instalar algunas prioridades para presupuestar que tienen que ver con la necesidad de fortalecer los equipos multidisciplinarios con cargos de psicólogos, por ejemplo; de poder reforzar la cantidad de puestos de gestión y de servicio (los administrativos y los auxiliares de servicio), que son el personal estable que más o menos tenemos en las escuelas técnicas y con el que venimos corriendo de atrás, ya que no tenemos todos los cargos que necesitamos en todas las escuelas para el mejor funcionamiento. Los compañeros hacen malabares en las escuelas con los funcionarios que tienen.

Y bueno, después también una de nuestras preocupaciones centrales y de nuestras reivindicaciones más fuertes en este escenario es que existe en la sociedad una demanda de la UTU. Las familias eligen como primera opción la UTU cuando sus hijos e hijas salen de la escuela. Hay muchas de esas familias y de esos niños, niñas y adolescentes que no pueden entrar a las escuelas técnicas porque la UTU no tiene lugar. No es que queden fuera del sistema, pero los terminan derivando a Secundaria, que era su segunda opción.

Entonces hay una cuestión de atender esa demanda y esa necesidad que tiene la gente de mandar a sus hijas e hijos a la UTU, la cual ponemos arriba de la mesa porque entendemos que la UTU tiene que dar respuesta a esas familias. Ese lugar tiene que estar creado, y eso significa más escuelas, más funcionarios y las propuestas adecuadas para la población que viene. Nosotros decimos que hay un montón de sillas que nos faltan en esa imagen gráfica, son esas sillas para los estudiantes que quieren venir, no tienen lugar y terminan yendo a otra propuesta que capaz no les interesa tanto o puede generar alguna desvinculación. Hay una expectativa y una planificación de la vida de las familias que no está siendo atendida.

Es una cuestión fundamental que queremos poner sobre la mesa en el marco de esta Rendición de Cuentas. Para nosotros es fundamental que cualquier proceso de discusión presupuestal atienda esa necesidad, y eso son recursos. Podemos hablar de la propuesta educativa para determinadas poblaciones, pero si después no tenemos la posibilidad de que todos entren, estamos hablando en el aire.

Estas cuestiones las logramos instalar como prioridad en un proceso de intercambio con la Dirección General. Esto fue contenido en el mensaje presupuestal de la ANEP, que estuvo en el entorno de los 3.200 millones. Ese fue el mensaje que mandó la ANEP al Parlamento en el uso de su capacidad de enviar su propia propuesta.

Luego está la discusión histórica, el mensaje de la ANEP no se tiene tanto en cuenta en su totalidad, aunque sí las prioridades y la orientación de hacia dónde dirigir los fondos. El mensaje presupuestal del Poder Ejecutivo contiene para la ANEP un incremento de 300 millones, es decir, un 10% de lo que pidió la ANEP, que ya en su estructura interna había hecho un proceso de priorización y dejado mucha cosa en el camino para ajustar ese presupuesto.

Entonces ahora estamos en el escenario de que el Poder Ejecutivo contempla solo el 10% de ese presupuesto. Para nosotros es una gran preocupación e interrogante cómo se va a procesar esa discusión a nivel parlamentario, porque los parlamentarios tienen la potestad de reasignar los fondos. Cómo queden reasignados los fondos para la educación es otra gran interrogante. Puede pasar que le destinen más plata, lo cual siempre es bueno, pero si le destinan lo que está previsto (300 millones, el 10% de lo presupuestado), nos queda otra discusión interna después, definir cuáles de las cosas priorizadas se van a ejecutar realmente. Por ejemplo, tenemos la intención de atender la demanda, pero además tenemos una expansión de la oferta terciaria, que es una fuerte apuesta de la UTU para llegar a un montón de personas que quieren cursar educación terciaria.

¿Y qué asignó el Ejecutivo para eso?

El Ejecutivo mandó 85 millones para eso, y solo la UTU estaba pidiendo mucho más. Entonces ahí también vamos a tener una discusión interna. Con la plata que realmente quede asignada, ¿cómo se distribuye entre los subsistemas y cuál es el proceso de discusión que vamos a tener en la ANEP para marcar las prioridades?

Para nosotros es un escenario de gran preocupación. Primero por el escenario político sobre el que no incidimos, pero que nos afecta, porque si no hay Rendición de Cuentas toda esta discusión es inútil. Y luego, si efectivamente hay Rendición, veremos en las próximas semanas cómo terminan asignados los recursos para instalar un ámbito bipartito con el Codicen en la ANEP y negociar cómo se distribuyen.

No somos el único subsistema con estas necesidades, están Primaria, Secundaria y Formación Docente, que también tienen un conjunto de políticas educativas que financiar. Estamos preocupados porque las escuelas tienen necesidades de infraestructura, de personal, y enfrentan situaciones de violencia dentro y fuera que requieren más presencia y acompañamiento a los estudiantes para aprender a convivir y resolver conflictos mediante la conciliación.

Además, hay un montón de otras cuestiones vinculadas a las condiciones materiales de los estudiantes (vivienda, trabajo, seguridad pública) que forman un combo preocupante. Entendemos que las orientaciones del presupuesto que marca el Poder Ejecutivo son compartibles, pero los recursos que destinan son insuficientes.

Queda claro que la educación es una prioridad, pero los recursos son acotados frente a tantos problemas.

Claro, con ese 10% después nos vamos a tener que pelear adentro para ver cómo se distribuye ese dinero. Es desvestir un santo para vestir a otro.

¿Cuál es la importancia de la UTU en la sociedad? ¿Qué rol juega para evitar que los jóvenes terminen desvinculándose del sistema educativo y cuál es su aporte al desarrollo productivo del país?

Es una pregunta enorme. La UTU tiene una presencia territorial en todo el país que es una gran fortaleza, y cuenta con una oferta educativa que va desde la atención a niños de 0 a 3 años en centros de estudio infantil hasta la educación terciaria. Dentro de la ANEP es la única institución pública que abarca un espectro tan amplio de la población. Su propuesta es muy diversa y su infraestructura es muy grande.

La UTU tiene una identidad asociada al mundo del trabajo y al desarrollo productivo, donde radica su mayor riqueza. Más allá de su origen histórico y de la degradación en la valoración social que tuvo en el pasado la cual se ha ido revirtiendo gracias al incremento presupuestal y a la diversidad de propuestas, aún persiste cierto estigma social de que a la UTU van quienes no pueden sostener la educación secundaria. Sin embargo, en los últimos años se ha logrado transformar esa mirada social. Hoy hay un reconocimiento mucho mayor de la formación de quienes transitan por la UTU al momento de acceder a un puesto de trabajo o continuar sus estudios.

Existe un arraigo fuerte entre la formación técnica y el mundo productivo. No obstante, siempre está en disputa si esa formación técnica debe responder solo al mercado laboral o si se trata de una formación integral que, además de enseñar un oficio o técnica, forme a la persona de manera global.

Como sindicato participamos en varias comisiones de trabajo tras la transformación curricular del período anterior para revisar los planes de estudio. Buscamos erradicar la visión de que la educación técnica solo debe preparar personas para el mercado de trabajo. Entendemos que el país necesita una educación técnica alineada a un modelo de desarrollo nacional, producción y soberanía, y no solo supeditada a los intereses del mercado.

Esa disputa es permanente porque los intereses del capital siempre intervienen en los planes de estudio y las propuestas educativas. Por eso nuestra participación es clave, y la UTU juega un rol fundamental en la construcción de este país productivo.

¿Qué actividades o movilizaciones tienen organizadas desde el sindicato en el marco de esta Rendición de Cuentas?

Estamos desarrollando un plan de movilización nacional con un fuerte anclaje territorial. Entendemos que la población en general, incluso quien no manda a sus hijos a la UTU o el vecino de la escuela técnica, tiene que comprender qué estamos planteando. Muchas veces se asocia la discusión presupuestal únicamente al salario o los puestos de trabajo. En este caso, aunque hay un componente de puestos de trabajo, queremos que cada comunidad haga suyas las necesidades de su escuela para que comprenda por qué nos movilizamos e invitarlos a sumarse.

¿Han presentado estos reclamos directamente al Gobierno o al Ministerio de Economía?

No. Nuestro plan de movilización abarca varias acciones. Primero, identificar en las escuelas las necesidades concretas para comunicarlas a la comunidad educativa y que se apropien de la lucha.

Por otro lado, nos enfocamos en los actores políticos que votarán la Rendición de Cuentas. Ahí los diputados departamentales juegan un rol clave. Por eso realizamos jornadas públicas en plazas y parques, y convocamos a estos actores políticos locales a discutir. Queremos que los diputados de cada departamento expresen públicamente si apoyan o no, por ejemplo, la asignación de un psicólogo más para la localidad. Creemos que esto genera un impacto social importante y les da un anclaje territorial a los reclamos.

Como sindicato no hemos tenido instancias directas con el Ministerio de Economía; sí las tenemos con la ANEP, que es la que distribuye el presupuesto entre los subsistemas. También tenemos previsto concurrir a la Comisión de Rendición de Cuentas en el Senado, ya que en Diputados no quedaba margen en la agenda cuando solicitamos audiencia. Nuestro objetivo central sigue siendo visibilizar las carencias y explicar pedagógicamente a la sociedad la importancia de nuestras demandas.

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