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Sociedad

encuentro regional

Diálogo sobre Agua: Ortuño anunció que Aguas Corrientes 2 comenzará este mes

Gobierno, OSE y BID reunieron a autoridades y especialistas para pasar de la respuesta de emergencia a la prevención de sequías e inundaciones.

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Uruguay abrió este martes el Diálogo Regional de Política de Agua y Saneamiento 2026 con una definición política: las crisis hídricas no pueden seguir administrándose cuando falta el agua o cuando la inundación produjo daños. El encuentro, organizado por el Ministerio de Ambiente, OSE y el Banco Interamericano de Desarrollo, reúne a gobiernos, empresas públicas, reguladores y especialistas en Montevideo.

El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, sostuvo que el país debe pasar de la reacción a la anticipación. La afirmación llega después de la crisis metropolitana de 2023, cuando Paso Severino alcanzó mínimos históricos y más de la mitad de la población recibió durante semanas agua con niveles extraordinarios de salinidad. A comienzos de 2026, otro déficit obligó a aplicar por primera vez el protocolo nacional de sequías.

El anuncio concreto de la jornada fue que en octubre comenzará Aguas Corrientes 2, una nueva planta proyectada para sumar capacidad de producción de 200.000 metros cúbicos diarios. El Gobierno también mantiene como pieza estructural la represa de Casupá, destinada a duplicar la capacidad de almacenamiento de agua bruta del sistema metropolitano.

Obras para Uruguay

Durante su exposición, Ortuño reconoció que las obras proyectadas no bastan. Uruguay dispone de agua dulce en condiciones normales; el problema aparece cuando faltan infraestructura de reserva, reducción de pérdidas, información o reglas para administrar escenarios extremos. La seguridad hídrica depende de cuánto puede almacenarse, de la calidad de las cuencas y de la capacidad de adoptar decisiones antes de que las reservas lleguen a niveles críticos.

Señaló que las sequías aumentaron cerca de 30% a escala mundial y citó estimaciones según las cuales tres de cada cuatro personas podrían verse afectadas hacia 2050. El cambio climático incrementa la frecuencia e intensidad de eventos extremos, pero la vulnerabilidad también está vinculada al uso del suelo, la contaminación, la pérdida de biodiversidad y el estado de las redes, agregó.

Diálogo e intercambio

El diálogo regional pretende intercambiar herramientas de alerta temprana, tecnología, mecanismos de financiamiento y modelos de gobernanza. Para Uruguay, la discusión debe traducirse en protocolos públicos y comprensibles.

Ortuño recordó que este año Minas y Solís de Mataojo atravesaron una emergencia hídrica, mientras pequeñas localidades dependen de fuentes más sensibles y cuentan con menor redundancia. Una estrategia nacional no puede medir su éxito únicamente por la seguridad del sistema metropolitano, sostuvo.