Para hacer uso de este derecho, el trabajador deberá comunicar la ausencia a su empleador con al menos dos días de anticipación y, posteriormente, presentar una constancia emitida por el centro educativo que certifique su participación en la actividad correspondiente.
Desde el Frente Amplio señalaron que la participación de las familias en la vida educativa de los menores constituye un elemento fundamental para fortalecer el vínculo entre el hogar y la institución educativa, además de generar efectos positivos en el desarrollo emocional y social de niños y adolescentes.
Según se desprende de la exposición de motivos, actualmente muchos padres y responsables enfrentan dificultades para asistir a reuniones o actividades escolares debido a que coinciden con el horario laboral. En varios casos, la única alternativa es solicitar horas de licencia, asumir descuentos salariales o, directamente, no concurrir a las instancias convocadas por los centros educativos.
La iniciativa pretende eliminar esas barreras y promover una mayor corresponsabilidad entre las familias y el sistema educativo, facilitando la presencia de los adultos referentes en momentos considerados relevantes para el proceso formativo de los estudiantes.
El proyecto de ley ya ingresó al Parlamento y actualmente es analizado por la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del Senado, donde comenzará su discusión antes de avanzar en el proceso legislativo.