El nuevo sistema
El cambio apunta a parejas que, pese a disolver su matrimonio de común acuerdo, se ven obligadas a transitar un proceso lento y burocrático. Según datos del Poder Judicial, en 2024 se registraron 6.867 divorcios, un 1% más que en 2023. La mayoría se dio por “causal” (60%), que incluye riñas, injurias graves, abandono del hogar o separación de hecho. El 35% correspondió a divorcios por sola voluntad, el 2,6% por mutuo acuerdo y el 2,4% restante a otras causales.
El gobierno entiende que agilizar este tipo de trámites no solo dará una respuesta más rápida a las personas involucradas, sino que también permitirá descongestionar el sistema judicial.
Escribanos reclaman participación
La Asociación de Escribanos del Uruguay valoró la iniciativa, aunque recordó que desde hace años existen proyectos parlamentarios que proponen habilitar los divorcios en sede notarial. “Hay una respuesta obvia a todo eso que es el divorcio en sede notarial. Se usa en el mundo, ya está probado y validado. Pero en Uruguay no estamos habilitados para ello”, señaló la presidenta de la gremial, Jenifer Alfaro.
Los escribanos también reclaman mayor participación en la disolución de la sociedad conyugal. Alfaro sostuvo que, además de las capitulaciones matrimoniales previas al casamiento, deberían poder intervenir en la separación de bienes durante el vínculo, lo que permitiría descongestionar aún más a los juzgados.
La propuesta del Ejecutivo plantea un debate sobre la modernización del derecho de familia en Uruguay; los actores coinciden en la necesidad de procedimientos más ágiles, pero discrepan sobre quién debe asumir un rol protagónico en el proceso.