La representante sostuvo que la violencia sexual presenta características específicas que deben ser consideradas por el sistema de justicia. En ese sentido, afirmó que se trata de un delito rodeado por un "silenciamiento estructural" que dificulta que las víctimas puedan denunciar lo ocurrido.
"Los plazos que corren hoy no son los plazos que necesitan las víctimas y las sobrevivientes para poder hacer la denuncia", expresó.
La integrante de Ikové describió las dificultades que enfrentan quienes, después de un proceso personal, logran reconocer la violencia que vivieron y encuentran la disposición para recurrir a la Justicia. Según planteó, en esos casos la respuesta puede ser que el delito ya prescribió.
"Cuando una persona llega a poder reconocer lo que vivió, a poder ponerlo en palabras y quiere ir a hacer la denuncia hoy en día, la respuesta que obtiene es que ese delito ya prescribió", señaló.
Necesidad de modificar el régimen vigente
Para el colectivo, esa situación evidencia la necesidad de modificar el régimen vigente y adecuarlo a los tiempos que pueden requerir las víctimas y sobrevivientes de violencia sexual. La propuesta busca que la posibilidad de denunciar no quede determinada por plazos que, según sostienen, no contemplan las particularidades traumáticas de estos delitos.
"Nosotras apostamos a que se apruebe este proyecto de ley para que las generaciones que vienen para adelante, para el futuro, tengan la posibilidad de acceder a la justicia cuando lo necesiten, en función de su recorrido personal y en función de la especificidad traumática que tiene este delito y no en función de unos plazos que hoy en día no representan la realidad de víctimas y sobrevivientes", expresaron.
Proyecto Ikové es un colectivo autoconvocado integrado por sobrevivientes, víctimas y personas aliadas a la temática de las violencias sexuales en Uruguay. Su trabajo se organiza en torno a tres ejes: la prevención, la reparación y el acceso a la justicia.