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Sociedad

El tema del lunes

Tenencia compartida: "Con esta ley dejamos solos a los niños"

El proyecto de ley de "corresponsabilidad en la crianza" preocupa a las organizaciones sociales. Entrevista con Fabiana Condon de Ong El Paso.

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El oficialismo llegó a un acuerdo y presentó al Parlamento una ley que modifica los procesos de tenencia compartida de niños, niñas y adolescentes (NNA) y el régimen de visitas. Parte de la base de lo que denominaron en el artículo 1 "principio de corresponsabilidad en la crianza", que ya rige en la normativa uruguaya y en las convenciones internacionales.

El proyecto (que es una síntesis de dos que presentaron en su momento Cabildo Abierto y el Partido Nacional) busca "equilibrar" la situación de madres y padres en procesos de determinación de tenencia de sus hijas e hijos cuando se separan porque, entienden los promotores de la ley, los hombres están en desventaja en el sistema judicial.

Organizaciones sociales especializadas en infancias y violencia de género, sin embargo, advierten que el proyecto es "adultocéntrico" y no tiene en cuenta a los NNA como sujetos de derecho. Fabiana Condon, psicóloga especializada en violencia infantil y adolescente e integrante de la ONG El Paso, explicó a Caras y Caretas por qué esta ley genera preocupación.

***

¿Por qué este proyecto de ley, en su opinión, desprotege a NNA que sufren violencia?

Fabiana Condon (FC):Desde El Paso, junto con coaliciones de decenas de organizaciones sociales con trayectoria en la defensa de derechos humanos y en la intervención en situaciones donde niños y niñas sufren violencia, venimos denunciando las premisas falsas que llevan a crear un proyecto de ley absolutamente innecesario. La legislación nacional vigente ya prevé la tenencia compartida en el caso de que sea la mejor opción para el niño o la niña, el concepto de corresponsabilidad ya existe no solo en nuestra legislación, sino como principio fundamental a partir de la Convención de Derechos del Niño. Es la corresponsabilidad en los cuidados como un derechos de los niños y las niñas y como una obligación de las familias, del Estado y de la comunidad para garantizar que entre todos se cuiden sus derechos humanos. El proyecto de ley tiene un título atractivo, pero en los contenidos es claramente adultocéntrico, vulnera los derechos de los niños y el derecho fundamental de los niños a ser oídos en cualquier asunto que afecte sus vidas. La gran alarma que queremos que se entienda es que expone a los niños a continuar las visitas en denuncias por violencia. Desconoce la gravedad del problema en la violencia hacia la infancia, desconoce lo grave que puede ser para un niño o niña que se animó a relatar una situación de abuso sexual por parte de su padre o padrastro, o una situación de violencia extrema por parte de una madre, la imposición de una visita aunque sea vigilada con la persona que lo abusa sexualmente o lo violenta. La ley daña la infancia. El Estado estaría poniendo en riesgo la integridad física y y psíquica de aquellos niños y niñas que hoy sufren violencia y transitan procesos muy difíciles para poder relatarlo. Sería casi imposible protegerlos si les estamos diciendo que tienen que mantenerse las visitas cuando se denuncian situaciones de violencia.

¿Cuáles son las medidas actuales de protección?

FC: Cuando un niño o niña denuncia una situación de violencia sexual o física las medidas de prohibición de comunicación y acercamiento son medidas mínimas de seguridad para alejar provisoriamente al niño de la persona que lo está violentando, para que se sienta seguro y cuente lo que esta viviendo. El año pasado se detectaron 7035 situaciones de violencia hacia NNA. La mayoría de las situaciones de abuso sexual se detectan en su fase crónica, quiere decir que para un niño o una niña es muy difícil contarlo. Ahora estaríamos quitando las medidas mínimas de seguridad que existen. Si desde el Estado le imponemos sentarse frente a la persona que lo violentó, ya sea con un trabajador social o en una plaza, el riesgo para ese niño es nunca más hablar.

El argumento de quienes promueven este proyecto es que muchos padres no pueden ver a sus hijos por denuncias falsas que las mujeres utilizan para alejarlos

FC: Estos proyectos de ley fueron impulsados por colectivos de personas que dicen ser víctimas de denuncias falsas, no ser considerados por el sistema de justicia. Primero, no presentan evidencia de que son denuncias falsas, son personas que están negando su responsabilidad en los hechos de los que se le acusa. Intentan poner la discusión en una guerra entre mujeres y varones cuando hablamos de violencias hacia niños, niñas y adolescentes. Tiene que quedar muy claro, en lo que señalamos como grave de este proyecto, que violentan tanto padres como madres. Ha sido estratégico poner la discusión en que las mujeres ponen denuncias falsas, y les ha servido porque se genera un proyecto de ley que solo escucha al mundo adulto, a los adultos que dicen verse injustamente acusados de situación de violencia, y desconoce el problema de la violencia hacia los niños. Por eso los colectivos que trabajamos defendiendo los derechos de los niños decimos que este proyecto en concreto solo escucha a un mundo adulto que niega su responsabilidad en la violencia hacia los niños, desconoce su calidad de sujetos de derechos y desconoce que cuando un niño o niña es víctima de violencia tiene derecho a ser protegido de ese adulto o adulta que lo violenta.

El eje de la discusión no debería ser mujeres-hombres, sino niñez-adultez

FC: Los niños sufren situaciones de violencia en su casa, los niños denuncian las situaciones de violencia y con esta ley los dejamos solos. [Aunque] la ley vigente prevé medidas y mecanismos de protección en muchísimos casos no se toman cuando llega una denuncia de violencia a un juzgado especializado. Por eso decimos que ni siquiera presentan fundamentos serios ni evidencia de lo que están diciendo. Ni siquiera está demostrado que se cumpla con la ley garantizando protección a los NNA que están expuestos a la violencia. En el proceso de discusión ha habido una estrategia de decir que son mujeres haciendo denuncias falsas y no niños denunciando violencia. Solo se pone en el discurso si las madres o los padres son injustamente acusados, si alguien miente, y se desconoce la realidad del problema. El eje de la discusión y de la información tiene que ser la infancia. Con este proyecto de ley todo niño y toda niña violentada está en riesgo y todo adulto que realmente quiera cuidarlos no va a poder hacerlo porque no va a tener herramienta legal para protegerlo provisoriamente. Este proyecto está impulsado por colectivos de personas adultas que quieren tener herramientas para seguir violentando a los niños. Si leés la redacción del proyecto cada acción que dispone la ley piensa al niño o niña como propiedad del adulto y nunca por sí mismo como sujeto. Otra cosa que confunde la ley es el principio de inocencia de la persona denunciada, que se aplica a una denuncia penal, pero eso no puede ir en desmedro del derecho a protección de las víctimas. Cuando una víctima denuncia tiene derecho a ser protegida. Tenemos desenlaces aberrantes, en 2020 un padre asesinó a sus dos hijos el día del cumpleaños de su pareja; tendemos a querer olvidar que hay niños asesinados en el marco de su familia, además de la violencia crónica y el abuso.

¿Cómo funcionan las medidas cautelares ahora?

FC: Hoy tanto en el Código de la Niñez como en la ley de Violencia Basada en Género está la posibilidad de que el juez disponga medidas provisorias de protección. Siempre es provisorio, eso puede ser levantado. Después se celebra audiencia y si el niño o niña dice quiero ver a mi papá o a mi mamá, o el equipo técnico evalúa que no hay una situación de riesgo, se pueden reanudar las visitas y las medidas caen. Eso ya está como posibilidad: colocar la medida cautelar, extenderla o levantarla si es necesario. Por eso decimos que a este proyecto de ley le falta evidencia y parte de premisas falsas. Hoy existen garantías legales para proteger y procedimientos para mejorar eso. Es obvio que hay lentitud en los procesos y falta de recursos, pero ese es otro tema. Esta ley no le va a servir a ningún niño o niña, los va a poner en riesgo, no le va a hacer bien a ningún adulto que quiera proteger a sus hijos.

¿Puede haber coerción de una persona adulta hacia un niño o niña para entorpecer una investigación en curso si se mantienen las visitas?

FC: Claro. Este proyecto es para coercionar, no para proteger al niño. No es posible investigar bien y que un niño o niña se anime a seguir hablando, que ya de por sí les lleva mucho tiempo por el miedo, la ambivalencia, la culpa que genera. No se va a llegar a la verdad nunca porque si vivís situaciones de tortura extrema no vas a seguir hablando si tenés que seguir viendo a la persona. Hay un desconocimiento del problema de la violencia hacia los chiquilines, un desconocimiento grave de la dinámica de los abusadores y las personas que violentan a los niños. La ley no solo retrocede en garantías de derechos de los gurises, sino que los estamos torturando si se dispone la confrontación en denuncias por violencia, que en todas las convenciones está prohibida. Por más que pensemos que denunciamos a organismos internacionales, si se hace ley se pondría en riesgo la integridad física o la vida de los chiquilines ahora.

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