El miércoles, el inquilino de la Casa Blanca anunció que la república bolivariana se compromete a hacer negocios con Washington como "su principal socio", lo cual calificó como "una decisión acertada y muy beneficiosa para el pueblo venezolano y para EE.UU.". "Me acaban de informar que Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero", escribió en Truth Social, detallando que "estas compras incluirán, entre otras cosas, productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en EE.UU. para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela".
Venezuela, abierta a relaciones
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el miércoles que su país está abierto a relaciones energéticas donde "todas las partes estén beneficiadas", al criticar la "voracidad energética del Norte" y subrayar que "el narcotráfico, la democracia, los derechos humanos eran las excusas" para quedarse con los recursos de su nación. "Y nosotros aquí tenemos una postura muy clara: que Venezuela está abierta a relaciones energéticas donde todas las partes estén beneficiadas, donde la cooperación económica este muy bien determinada en contratos comerciales", dijo.
A su vez, Moscú expresó tras el ataque estadounidense su "disposición a seguir prestando el apoyo necesario a la amistosa Venezuela", motivo por el que aboga "firmemente" para que al país suramericano se le garantice "el derecho a determinar su propio destino sin ningún tipo de injerencia destructiva desde el exterior".
Mientras, desde la Cancillería china manifestaron que "Venezuela es un Estado soberano con plena y permanente soberanía sobre sus recursos naturales y todas sus actividades económicas". "Quiero enfatizar que los derechos e intereses legítimos de China y otros países en Venezuela deben ser protegidos", subrayó la portavoz Mao Ning.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
EE.UU. lanzó el pasado sábado una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que fueron trasladados a Nueva York.
Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU., en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde fue acusado de narcoterrorismo.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada.
Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.
(Tomado de RT)