Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Arte y cultura | Dave Evans | AC/DC |

Entrevista exclusiva de Caras y Caretas

Dave Evans (co - fundador de AC / DC) se presenta hoy en Sala Rincón

El mítico co - fundador de AC/DC se presenta hoy en Sala Rincón y Caras y Caretas lo entrevistó en exclusiva

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

No fue la primera fecha de la gira de Dave Evans (co - fundador de AC/DC y su primer vocalista) ni el inicio cronológico del recorrido por América Latina. Sin embargo, Uruguay tuvo un lugar singular: fue el primer país que su manager decidió agendar. Antes que otros destinos más previsibles, antes incluso de que la gira tomara forma definitiva en el calendario, apareció Montevideo.

Ese gesto —discreto pero elocuente— adquiere un peso simbólico cuando se escucha a Dave Evans hablar de su relación con el público. No hay cálculo frío en su narrativa: hay una afinidad que se construye en la experiencia, en la memoria de escenarios compartidos, en una sensibilidad que reconoce como genuina.

La entrevista, realizada de forma exclusiva para Caras y Caretas vía videollamada de WhatsApp, lo encontró en tránsito por México, en medio de esta gira que ya lo llevó por distintos países de América Latina, mientras quien escribe se encontraba en Montevideo, a pocas horas del encuentro que tendrá lugar hoy, 11 de abril, en la Sala Rincón

Caras y Caretas con Dave Evans

Su nombre permanece inevitablemente asociado a AC/DC, banda de la que fue primer vocalista y cofundador en 1973. Pero reducir su trayectoria a ese punto sería desconocer el modo en que él mismo entiende su recorrido.

Embed

Tras su salida, continuó con Rabbit y luego desarrolló una carrera solista que lo llevó a recorrer escenarios de todo el mundo, particularmente en América Latina, donde ha consolidado un vínculo sostenido con el público.

“No soy sólo AC/DC”, afirma, sin necesidad de enfatizar. En esa frase hay una declaración que trasciende lo biográfico: la identidad como movimiento, no como fijación. El pasado no como refugio, sino como impulso.

El entretenimiento contra la solemnidad (y el horror) del mundo

Uno de los ejes más claros de la conversación es su concepción del rock como espacio de disfrute. Lejos de la idea de oscuridad o agresividad, Evans insiste en una dimensión que, en su voz, adquiere una densidad particular:

“La música tiene que ser diversión”.

“El rock es entretenimiento, no violencia”.

“La gente necesita olvidarse de los problemas, aunque sea por un rato”.

En un mundo que describe como “cada vez más absurdo y violento”, el escenario se transforma en una zona de alivio, pero también de transformación.

“El show es una forma de canalizar la frustración”.

“Subís al escenario y convertís todo eso en algo positivo”.

No se trata de evasión, sino de una operación emocional más compleja: convertir la carga en energía compartida.

Embed

El factor sexy: una relectura del rock

Evans insiste en un concepto que desarma muchas lecturas habituales: el carácter “sexy” del rock.

“El rock tiene que ser sexy”.

“Si no es sexy, no es rock and roll”.

“No se trata de enojo, se trata de conexión”.

Esta idea no remite a lo superficial, sino a una forma de presencia: intensidad, magnetismo, vitalidad. El cuerpo en escena como canal de energía, no como vehículo de agresión.

En esa misma línea, redefine incluso el espíritu de la banda que lo vio nacer artísticamente:

“AC/DC nunca fue violencia”.

“Era energía, diversión, actitud”.

Se trata, en definitiva, de recuperar una dimensión del rock que muchas veces queda opacada por el mito: su capacidad de generar placer, encuentro, cercanía.

Embed

Contra el mito endurecido: humanidad detrás del volumen

A lo largo de la entrevista, se vuelve evidente una voluntad de desarmar estereotipos. La figura del rockero inaccesible, excesivo, distante, cede lugar a otra imagen: la de alguien que entiende su rol como mediador de experiencias.

“La vida ya es suficientemente complicada”.

“El rock está para hacerte sentir bien”.

Hay en sus palabras una insistencia en el bienestar del otro, en la responsabilidad de quien sube al escenario. No como obligación, sino como sentido.

Montevideo: un encuentro con el presente

La presentación de esta noche en la Sala Rincón no se inscribe, entonces, en la lógica de la nostalgia. No es un ejercicio de evocación, sino una experiencia en presente.

Aunque la gira ya lo haya llevado por otros países de la región, el hecho de que Uruguay haya sido el primer destino reservado habla de una expectativa particular, de una confianza en ese encuentro.

“Mi vida es ahora”.

“Cada show es empezar de nuevo”.

Esa idea atraviesa todo su discurso: el rock como presente continuo, como acto que se renueva en cada escenario.

Una invitación a mirar de nuevo

Lo que queda, finalmente, es una invitación a revisar nuestras propias ideas sobre el rock. A desmontar la asociación automática con la violencia o la furia, y reconocer en cambio su dimensión más humana.

Lejos del estereotipo, lo que aparece son artistas profundamente conectados con su público, interesados en generar bienestar, en ofrecer una experiencia que alivie, que entusiasme, que devuelva algo de ligereza a la vida cotidiana.

La presentación de hoy se vuelve, en ese sentido, una cita infaltable. No sólo para los seguidores de una historia ligada a AC/DC, sino para quienes estén dispuestos a redescubrir el rock desde otro lugar: como un espacio de amabilidad, de conexión y de felicidad compartida.

El show está casi agotado pero si se te prendió el bichito de la curiosidad y de la historia viva de la música, en este link podés conseguir entradas.