Santos y Rudd pesando en las tablas, lograron abrir una pequeña diferencia rumbo al descanso largo donde los rojiverdes estuvieron arriba 40-36.
En el tercer cuarto y cuando los playeros habían mejorado y sacado seis puntos, apareció Aguada con Sims en toda su magnitud agarrando las riendas del ataque y colocando 17 puntos para ponerse 60-53 adelante. Pero su rival con Capalbo y Ponds se encargó de acortar y quedar a uno 64-63.
El último chico comenzó con triples de Vidal y Sims, además de una buena obtención de rebotes ofensivos le permitió a su equipo abrir siete. Pero los de Camiña ajustaron en defensa para volver a acortar y quedar a uno con poco más de cinco minutos de acción.
Sims por un lado, Ponds y Holt por el otro, hicieron que todo llegara a los últimos 50’’ con el duelo 80-79 en favor de los visitantes.
Una pérdida ofensiva le dio la última bola al local, que cuando la tenía Wachsman desperdició con un pase robado por Vidal y luego Pereira se encargo con libres de poner tres de distancia 82-79. Finalmente fue triunfo aguatero por 83 a 81.
Nacional igualó la serie
En el otro encuentro de la noche del jueves, Nacional empató 1-1 su serie de playoffs de la Liga Uruguaya de Básquetbol al derrotar 66-72 como visitante a Cordón en el Zito. El Albiceleste había ganado por 13 unidades el pasado martes en el Polideportivo del Gran Parque Central y un triunfo lo dejaba a un paso de semifinales, pero el tricolor pisó fuerte.
Los de Álvaro Ponce corrieron mucho la cancha en el primer cuarto y es así como sacaron una interesante ventaja, mientras que para el segundo periodo estiro al aprovechar el cambio defensivo que hicieron los de Nicolás Díaz.
Pero todo cambió en el complemento, porque tras unos primeros 5 minutos del tercer chico muy malos, para los siguientes 5 reglaron un espectáculo, sobre todo Cordón, que colocó un 17-12 para entrar al último cuarto perdieron solamente por un punto. A partir de ese momento emergió la figura de Eric Anderson en el albo, que anotó puntos importantes y defendió muy bien para sellar el triunfo visitante.