Si bien no depende de sí mismo, define con dos partidos de local y va por la heroica. Primero el jueves contra Corinthians, probablemente con una línea de 3/5 en el fondo, que se repitió en los últimos dos partidos del equipo y de hecho también se vio a inicios de la temporada, por ejemplo en el ya lejano clásico en el GPC, quizás el mejor partido del manya este año.
El problema de alinear tantos defensores son las lesiones, cosa que ha marcado la agenda de Peñarol desde enero porque parecen no tener fin. En las victorias contra Cerro Largo y Liverpool, Diego Aguirre paró a Lucas Ferreira de líbero, con Franco Escobar y Maximiliano Olivera a los costados como stoppers. Y más abiertos el juvenil Brian Barboza y el argentino Gastón Togni.
El problema esta vez no es sanitario, sino disciplinario: Ferreira está suspendido por recibir tres amarillas en tres partidos de Copa y no estará contra los brasileños. Para ingresar en su lugar se perfila Emanuel Gularte, recuperado de un desgarro. También se espera la evolución de Mauricio Lemos, que se perdió los últimos dos partidos por una leve distensión muscular. La otra opción para la zaga es el juvenil Facundo Alvez, que viene sumando minutos.
Después, Aguirre definirá si juega con dos o tres volantes: pueden ser Remedi, Trindade, Roberto Fernández, Laxalt o Darias. Arriba la cosa está más clara, Leandro Umpiérrez y Matías Arezo serán titulares.