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Deportes Club Atlético Peñarol | triste |

Noche negra

Triste final: Peñarol terminó último, hubo piñas y los hinchas quisieron entrar al vestuario

Algunos hinchas encapuchados tenían la intención de ingresar al sector donde se ubicaban los futbolistas luego del encuentro pero el accionar policial los detuvo.

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“No tiene mucha explicación. Es triste”, dijo Matías Arezo tras el encuentro, en diálogo con la transmisión oficial. “Nos despertamos tarde, recibimos un gol y después no pudimos sacarlo adelante. No hay mucha más explicación”, agregó el delantero.

Consultado por las lesiones, que complican al equipo, fue claro: “No es excusa. No es momento de poner excusas. Ya está. No dimos la talla”. Los dichos de Arezo se dieron en medio de un clima hostil de parte de la hinchada.

Los incidentes

Los minutos pasaban en el Campeón del Siglo, Peñarol no encontraba el gol y la impaciencia empezaba a ganar terreno dentro y fuera de la cancha. Dos hinchas tuvieron que ser separados en la Tribuna Henderson porque entraron a discutir entre ellos y desde la Tribuna Cataldi, los proyectiles empezaron a caer con frecuencia.

Las botellas de plástico dieron paso a las petacas de vidrio que los jugadores de Peñarol empezaron a sacar del campo y que los de Independiente Santa Fe le mostraban al árbitro para que detuviera el juego mientras que el arquero Andrés Mosquera estaba en el piso por una infracción.

El árbitro peruano Kevin Ortega llamó inmediatamente a los capitanes: de un lado Lucas Hernández y del otro Hugo Rodallega, mientras tanto Matías Arezo detrás le hacía gestos a los hinchas que se tranquilizaran y se señalaba la muñeca en una clara intención de que eso hacía perder tiempo al propio equipo aurinegro de ir a buscar el empate, que no pudo conseguir.

Apenas el árbitro central marcó el final del encuentro, los silbidos cayeron desde las tres tribunas que tenían hinchas de Peñarol y muchos de ellos se arrimaron a la zona cercana al túnel del vestuario para recriminarle a los futbolistas más allá de que a Matías Arezo —que se había quedado hablando con la prensa— lo aplaudieron, en un reconocimiento del esfuerzo del máximo goleador carbonero de la temporada.

El descontento llevó incluso a que un grupo de hinchas de Peñarol, encapuchados, se metieran a la zona que une la Tribuna Henderson con el túnel del Campeón del Siglo y por ende, que se conecta con el vestuario del Carbonero. Más allá de que tenían la intención de ingresar al sector donde se ubicaban los futbolistas luego del encuentro, el accionar policial los detuvo.

Rápidamente, efectivos de la Guardia Republicana dijeron presente en ese sector e hicieron que la situación se disipara y no pasara a mayores, pocos minutos después de la decepcionante presentación del carbonero que ya había quedado afuera de Copa Libertadores y también se quedó sin chances de jugar el playoff de Copa Sudamericana.