Fue como si el partido se jugara en el Estadio Centenario. Cuando el árbitro marcó el final y el pase a semifinales de Uruguay en el Mundial Sub 20 quedó asegurado, una cerrada ovación llegó desde los cuatro costados del Estadio Madre de Ciuades en reconocimiento a la entrega y el talento de los jugadores uruguayos.
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La Sub 20 ganó en Santiago del Estero su pase a semifinales. Un partido que quedará en el recuerdo, por que le permitió alcanzar, por cuarta vez en su historia, una semifinal de un Mundial de la categoría.
Lo que apriori parecía un partido muy complicado, el equipo de Marcelo Bruli lo sacó adelante con facilidad, dando la cara por el fútbol sudamericano, que lo tiene hoy, como único representante en semifinales.
Con la inespérada salida en octavos de final del organizador, Argentina, y de la siempre poderosa Brasil, Uruguay se plantó para defender el orgullo futbolístico de la gran patria latinoamericana.
Ese orgullo llevó a cientos de uruguayos al moderno estadio Madre de Ciudades, ubicado en el interior profundo de argentina a más de 1600 kilómetros de Montevideo.
Más de 18000 aficionados santiagueños colmaron el estadio e hicieron sentir locales a Uruguay. El grito de "Uruguay, Uruguay" se apoderó del Madre de Ciudades que disfrutó de una excelente actuación de los dirigidos por Marcelo Bruli.
Los santiagueños esperaban poder ver a la Selección Argentina jugando en su provincia, pero la prematura eliminación de la albiceleste frente a Nigeria, los privó de esa oportunidad. Pese a ello, lejos de dar vuelta la pagina y olvidarse rápidamente del Mundial, miles de familias y alumnos de escuelas de toda la provincia, adoptaron a Uruguay como su país favorito.
Lejos de la histórica revalidad de porteños y uruguayos, los santiagueños ya tienen su candidato para llevarse el título y levantar la Copa del Mundo. El fútbol volvió a unir a dos países hermanos que comparten la misma pasión.