La esperada rescisión del contrato con el astillero Cardama para la construcción de las patrullas marinas, luego de probarse una cantidad llamativa de irregularidades y actos de mala fe en la presentación de garantías de fiel cumplimiento truchas que llevaron al Gobierno a realizar la denuncia penal y a realizar sendas ampliaciones de ésta ante la sede en diciembre de 2025 y febrero de este año, ha tenido, naturalmente, sus repercusiones en la opinión pública y en las Cámaras del Parlamento.
Hay que llegar hasta el fondo
Las investigadoras de Cardama
Esperemos que la investigación avance y que esclarezca, más allá de las fuerzas interesadas en la confusión.