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Lluvia de oxitocina y endorfinas

El sexo como aliado de la salud: seis beneficios comprobados por la ciencia

Dormir mejor, fortalecer el corazón y hasta reducir el riesgo de ciertos cánceres: el sexo regular es una herramienta que mejora la calidad de vida.

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Lejos de ser únicamente una práctica ligada al placer o la intimidad, el sexo también aporta beneficios comprobados para la salud física y mental. Así lo demuestran diversas investigaciones científicas que analizan los efectos de la actividad sexual en el organismo.

Un estudio publicado en la revista Sleep reveló que mantener relaciones sexuales antes de dormir puede resultar más eficaz que los somníferos tradicionales. En la investigación, que incluyó a 53 adultos de entre 25 y 49 años, el 75% de los participantes aseguró haber experimentado una mejora en la calidad del sueño tras el sexo, mientras que el 64% consideró que esta práctica era igual o incluso más efectiva que las pastillas para dormir.

El hallazgo se explica por la liberación de oxitocina y endorfinas, hormonas que favorecen la relajación y reducen los niveles de estrés, generando condiciones óptimas para un descanso profundo. Sin embargo, los investigadores advierten que este beneficio puede no aplicarse en casos de experiencias sexuales negativas, que podrían incluso generar el efecto contrario.

Beneficios del sexo

Además de mejorar el sueño, la actividad sexual regular puede impactar positivamente en distintos aspectos de la salud:

Fortalece el sistema cardiovascular. El sexo implica un ejercicio físico moderado que estimula la circulación sanguínea y mejora la salud del corazón, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas.

Disminuye la probabilidad de infarto. Estudios indican que tener relaciones sexuales al menos tres veces por semana puede reducir a la mitad la posibilidad de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular.

Reduce el riesgo de cáncer. En particular, la eyaculación frecuente en los hombres disminuye las probabilidades de desarrollar cáncer de próstata, ya que ayuda a eliminar toxinas del organismo.

Refuerza el sistema inmune. Durante el sexo se liberan antígenos como la inmunoglobulina A, que fortalecen las defensas y previenen resfríos y gripes.

Alivia dolores menstruales. Gracias a las endorfinas, que actúan como analgésicos naturales, la actividad sexual puede disminuir los calambres y molestias asociados al ciclo menstrual.

Un hábito saludable

Más allá de la dimensión estrictamente médica, distintos especialistas recuerdan que la vida sexual saludable también influye en la autoestima, la intimidad de pareja y la reducción del estrés cotidiano. No obstante, subrayan que los beneficios se alcanzan en un marco de consentimiento, cuidado y seguridad, ya que las experiencias negativas pueden derivar en efectos adversos para la salud mental.

En un mundo donde más del 16% de la población padece insomnio crónico y las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte, los expertos coinciden en que la actividad sexual —entendida como parte de un estilo de vida saludable— puede ser una herramienta natural, placentera y sin efectos secundarios para mejorar el bienestar general.