Uno de los datos más relevantes del nuevo informe es la desaceleración del movimiento. Durante años, el polo avanzó a un ritmo estimado de entre 50 y 60 kilómetros anuales. En la actualidad, esa velocidad se redujo a unos 35 kilómetros por año, un cambio que los expertos califican como la mayor desaceleración registrada hasta el momento. Aunque gradual, esta variación tiene consecuencias técnicas importantes para los modelos que dependen de la precisión magnética.
Amplio alcance
El World Magnetic Model, desarrollado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) junto al British Geological Survey, se publica cada cinco años y funciona como referencia oficial para gobiernos, fuerzas armadas y empresas tecnológicas. La versión WMM2025, lanzada en diciembre de 2024, estará vigente hasta finales de 2029, salvo que se produzcan cambios abruptos e inesperados en el campo magnético terrestre.
Su alcance es amplio, lo utilizan la aviación civil, las marinas comerciales y militares, los sistemas de navegación submarina y organismos internacionales como la OTAN y la Organización Hidrográfica Internacional. Además, los datos del modelo se incorporan en teléfonos móviles, automóviles y sistemas de navegación digital para calibrar brújulas electrónicas y mapas integrados.
Una de las principales novedades de esta actualización es la incorporación de una versión de alta resolución, conocida como WMMHR2025. Gracias a esta mejora, la precisión del modelo pasa de unos 3.300 kilómetros a aproximadamente 300 kilómetros en el ecuador, un avance clave para el cálculo de rumbos en regiones complejas, especialmente cerca de los polos.
Impacto en la vida cotidiana
En la vida cotidiana, el impacto del desplazamiento del polo magnético es prácticamente imperceptible. Usar el celular, trasladarse en transporte público o conducir un automóvil no se ve afectado de forma directa. Sin embargo, en vuelos transcontinentales, navegación oceánica o rutas polares, un modelo desactualizado puede generar errores de varias decenas de kilómetros, con consecuencias potencialmente críticas.
Por último, el WMM2025 actualiza la información sobre las denominadas “zonas de apagones magnéticos” cercanas a los polos, donde el comportamiento del campo magnético reduce la fiabilidad de las brújulas. Estos datos resultan esenciales para la planificación segura de rutas aéreas polares y para misiones científicas que dependen de una navegación magnética precisa y confiable.