Según la decisión, Bolsonaro debe permanecer bajo arresto domiciliario entre las 19:00 y las 06:00 horas, de lunes a viernes, y de forma permanente los fines de semana y festivos; será monitoreado con una tobillera electrónica; y no debe tener contacto con embajadores ni autoridades extranjeras, ni acercarse a embajadas y consulados.
Las medidas fueron solicitadas por la Policía Federal (PF), con opinión favorable de la Procuraduría General de la República (PGR). Las agencias citaron el riesgo de fuga del expresidente como justificación para la instalación de un brazalete electrónico en el tobillo.
Los delitos de Bolsonaro
Para el ministro, la conducta de Bolsonaro y su hijo constituye "actos ejecutivos claros y explícitos y confesiones flagrantes de actos delictivos, especialmente los delitos de coacción durante el proceso, obstrucción a la investigación de un delito que involucra a una organización criminal y atentados contra la soberanía".
El ministro enfatizó que la "osadía criminal parece no tener límites", ocurriendo a plena luz del día, en publicaciones en redes sociales, entrevistas y declaraciones a medios de comunicación.
Moraes mencionó una conferencia de prensa ofrecida por Bolsonaro este jueves (17), en la que el expresidente condicionó el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Brasil a la aprobación de una amnistía por parte del Congreso que lo favoreciera.
La decisión incluye imágenes de publicaciones de Eduardo en la red social X y entrevistas con canales de televisión como CNN, en las que el hijo del presidente defiende el impuesto del 50% a los productos brasileños anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump.