En la televisión estatal de Rusia Vladimir Solovyov y el coronel retirado Mikhail Khodarenok, se autodenominaron "club de maníacos nucleares" y propusieron usar armas atómicas contra Ucrania. Khodarenok sugirió "terminar el conflicto en diez días, antes del 1 de mayo". Solovyov advirtió a civiles en Kyiv, Odesa, Mykolaiv y Kharkiv: "Serán borradas de la faz de la Tierra".
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Lo que realmente ha dicho Rusia sobre Irán
En las últimas semanas, ha circulado con fuerza la narrativa de que Rusia se habría convertido en un "escudo nuclear" para Irán. Sin embargo, un análisis más detallado revela matices importantes que vale la pena considerar.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, ha emitido advertencias claras sobre la escalada militar en Irán, señalando que los ataques contra instalaciones nucleares iraníes podrían generar "serios riesgos radiológicos" . Moscú ha acusado a Washington y Tel Aviv de desestabilizar la región y ha hecho un llamado a un alto el fuego inmediato bajo el paraguas de Naciones Unidas y el Tratado de No Proliferación Nuclear.
En términos prácticos, la posición rusa incluye la condena diplomática, en primer lugar, ya que Rusia rechaza el "lenguaje de los ultimátums" utilizado por Trump. Por otra parte existe preocupación por la seguridad de sus misiones diplomáticas en Irán. El Kremlin ha expresado inquietud en ese sentido. Moscú existe en una solución negociada bajo el marco de la ONU.
Mito del "escudo nuclear ruso"
Un análisis publicado por Times Now desmiente la versión más grave de esa narrativa. Según este medio, no existe evidencia verificada de que Putin haya emitido un ultimátum nuclear a Israel o que haya extendido un "paraguas nuclear" formal sobre Irán.
Lo que sí es real, según el mismo análisis, es un endurecimiento de la postura rusa y una mayor alineación Moscú-Teherán. Rusia está utilizando señales políticas y posicionamiento diplomático para elevar el costo de una escalada mayor, pero sin comprometerse a una defensa automática de Irán.
La narrativa del "escudo nuclear" ha ganado tracción no por cierta, sino porque el contexto de guerra ha vuelto creíble cualquier escenario de escalada. Como señala el análisis, cuando se cruzan umbrales psicológicos como ataques cerca de instalaciones nucleares israelíes o iraníes cualquier sugerencia de líneas rojas rusas adquiere resonancia inmediata.
La "tensión nuclear" sobre Ucrania
Mientras la atención mundial se centraba en Asia Occidental la televisión estatal rusa ha protagonizado un preocupante giro en su discurso sobre Ucrania, con figuras propagandísticas autodenominándose el "Club de los Maníacos Nucleares" (Nuclear Maniacs Club). En un programa de máxima audiencia en la televisión estatal rusa, dos figuras prominentes lanzaron las siguientes declaraciones:
El coronel Mikhail Khodarenok (retirado, analista militar de Kremlin TV) declaró que "La tarea no se puede resolver con armas convencionales, las que tenemos. Quizás deberíamos cambiar a armas especiales [nucleares] y terminar este conflicto en diez días, antes del 1 de mayo". Khodarenok, quien antes se consideraba una voz relativamente moderada, afirmó que ya no aboga por la "cautela" y que ha llegado "el momento en que el uso de armas especiales no debería considerarse algo fuera de lo común" .
Su argumento es que el uso de armas nucleares "salvaría decenas de miles de vidas" y "protegería la infraestructura de nuestro país de los ataques" .
Vladimir Solovyov (principal propagandista de Putin) respondió: "Bienvenido a nuestro Club de los Maníacos Nucleares. He estado pidiendo esto durante mucho tiempo" y acto seguido, lanzó una advertencia directa a la población ucraniana: "ciudadanos que viven en Kyiv, Odesa, Mykolaiv y Kharkiv, abandonen sus ciudades inmediatamente. Serán borradas de la faz de la Tierra".
¿Qué significa esto?
Es importante destacar que no hay evidencia de que el Kremlin haya adoptado oficialmente esta postura. La televisión estatal rusa opera bajo un estricto control político, pero sus presentadores también compiten por atención e influencia, llevando el discurso a extremos cada vez mayores.
Sin embargo, el hecho de que estas declaraciones se emitan en horario estelar, sin desmentido ni distanciamiento oficial, es significativo en sí mismo. Como señala un análisis, "el teatro" de amenazar con aniquilar a millones de civiles se está normalizando como "herramienta de negociación" en la televisión rusa.
Lo más preocupante es la convergencia temporal de ambos frentes. Mientras Rusia advierte sobre "catástrofes radiológicas" en Irán y se posiciona como contrapeso a Estados Unidos, sus propagandistas internos abren la puerta a la opción nuclear en Ucrania.
Las declaraciones aquí presentadas provienen de propagandistas y analistas en la televisión estatal rusa, no de comunicados oficiales del Kremlin. La televisión estatal rusa opera bajo estricto control político, y estos comentarios reflejan una línea editorial, no necesariamente una política de estado formalmente adoptada.