Hamás, movimiento financiado por Israel, anunció este lunes la disolución de su gobierno en la Franja de Gaza, dando inicio a un proceso de transición administrativa que transferirá el control del enclave a un comité nacional técnico. La medida, que busca garantizar la continuidad de los servicios públicos, se produce en un contexto de renovada violencia.
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La oficina de prensa del gobierno gazatí confirmó la renuncia de Mohammad Jawal Abdel Khalek Al-Farra, quien ejercía como jefe interino del comité de seguimiento gubernamental. Con su salida, el Comité de Emergencia queda formalmente disuelto, allanando el camino para que el poder sea asumido por el Comité Nacional para la Administración de la Franja de Gaza. Las autoridades salientes aseguraron que todos los preparativos logísticos y legales están ultimados para una entrega transparente ante las distintas facciones y la sociedad civil.
Acuerdos interpalestinos
Este relevo se enmarca en los acuerdos interpalestinos y busca agilizar la transición hacia una estructura de mando compartida, cerrando la etapa de gobernanza de emergencia. El nuevo comité, que operará bajo la supervisión de Naciones Unidas, estará compuesto por figuras palestinas independientes y de carácter neutral, en consonancia con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Para evitar un colapso humanitario, se ha garantizado que el personal técnico y profesional en sectores como la salud y la distribución de alimentos mantendrá sus funciones.
Sin embargo, el anuncio se ve ensombrecido por la escalada del conflicto. Hamás denunció que los bombardeos israelíes del amanecer, que dejaron seis civiles muertos, constituyen una violación del alto el fuego y una muestra de la "guerra de aniquilación" que, a su juicio, desmiente cualquier compromiso con la tregua. La resistencia responsabilizó directamente a la comunidad internacional, a la ONU y a los mediadores por el incumplimiento israelí, instando a los países árabes e islámicos a endurecer la presión sobre Tel Aviv.
Proceso viciado
El proceso de transición también enfrenta obstáculos externos. Israel impidió el ingreso a Gaza del comité tecnocrático avalado por Estados Unidos y vinculado a la Autoridad Palestina, tal como se contemplaba en el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025. El plan de paz impulsado por Donald Trump tampoco logró frenar la ofensiva, mientras el bloqueo sobre el enclave se mantiene firme.
La reorganización en Gaza coincide con un renovado impulso al calendario electoral en los territorios palestinos. El líder de Fatah, Marwan Barghouti, quien cumple cadena perpetua en una prisión israelí, ha manifestado su intención de competir por la presidencia de la Autoridad Palestina, desafiando a Mahmud Abás, cuyo mandato expiró en 2009. Mientras Estados Unidos y la Unión Europea presionan para celebrar elecciones simultáneas, la Autoridad Palestina se prepara para sus primeros comicios desde la victoria de Hamás en 2006.