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Mundo precio | alimentos | Ormuz

Consecuencias de la guerra

Se espera fuerte escalada en el precio de los alimentos para 2027 debido al conflicto en Medio Oriente

El cierre del estrecho de Ormuz impacta hoy la energía, pero la cadena alimentaria sufrirá el golpe definitivo en los próximos 12 a 18 meses.

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Expertos en economía y finanzas advierten que, si bien el conflicto en Medio Oriente ya ha sacudido los mercados energéticos, el impacto real y total sobre el precio de los alimentos no se reflejará en las góndolas hasta el año 2027. La interrupción en el suministro de combustibles y fertilizantes se perfila como el principal motor inflacionario para la canasta básica a mediano plazo.

El factor energético y el Estrecho de Ormuz

La respuesta de Irán ante las tensiones con EEUU e Israel, que resultó en el cierre del estrecho de Ormuz, ha dejado fuera del mercado mundial el 25% del combustible transportado por mar y casi un tercio de la producción global de fertilizantes.

Aunque el ajuste actual se ha concentrado en las gasolinas, los especialistas señalan que la industria alimentaria es altamente dependiente de estos insumos. Los productores requieren fertilizantes para las cosechas y combustible para el transporte desde el campo a los mercados, además de energía para procesos críticos de empaquetado y refrigeración.

¿Por qué el impacto se posterga hasta 2027?

Ken Foster y Bernard Dalheimer, profesores de la Universidad Purdue, estiman que los alimentos experimentarán incrementos de entre el 3% y el 6% en un plazo de 12 a 18 meses. La demora en este reflejo inflacionario se debe a dos factores clave:

  • Reservas de Insumos: La mayoría de los productores agrícolas ya han adquirido los fertilizantes necesarios para la zafra de 2026, lo que amortigua el golpe inmediato.

  • Ciclo de Producción: David Ortega, profesor de la Universidad Estatal de Chicago, explica que las repercusiones energéticas tardan más en trasladarse al consumidor final en el sector alimentario que en el sector de servicios o transporte directo.

Perspectivas para el consumidor

"Si el conflicto persiste y empieza a afectar los precios que los agricultores pagarán para la cosecha de 2027, entonces se comenzará a ver los efectos de los precios reales de la comida en ese año", puntualizó Foster.

El impacto más inmediato se dará en los productos que dependen estrictamente del diésel para su logística. Sin embargo, para 2027, la escasez de fertilizantes y el encarecimiento de la cadena de frío proyectan un escenario de presión inflacionaria global que afectará principalmente a los productos de primera necesidad.