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Mundo Níger | golpe de Estado |

Una compleja relación

Todo tiene que ver: Francia, el uranio y la crisis de Níger

Níger fue colonia de Francia desde finales del siglo XIX hasta su independencia en 1960, luego mantuvieron relaciones diplomáticas y económicas.

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La crisis desencadenada por el golpe de Estado en Níger no solo pone de relieve cuestiones políticas internas, sino también revela las complejas implicaciones geopolíticas que rodean a esta nación africana. Francia, una figura central en esta narrativa, desempeña un papel protagónico que abarca desde la dependencia energética hasta las tensiones históricas.

Aunque Níger es considerado un "país con ingreso bajo", es un actor de importancia global en la producción de metales raros, especialmente el uranio. Como séptimo mayor productor mundial de este mineral en 2021, Níger suministra una parte sustancial de las necesidades de uranio de las centrales nucleares de países como Francia. }

Para París, el uranio nigerino es esencial para mantener su red eléctrica, ya que aproximadamente el 70% de su energía proviene de centrales nucleares.

La relación entre Francia y Níger no se limita al ámbito energético. El gobierno francés mantiene un contingente militar de 1.500 efectivos en Níger, lo que constituye la mayor presencia militar gala en la región del Sahel. Esta fuerza tenía como objetivo principal brindar apoyo a la campaña contra el yihadismo liderada por el gobierno nigerino. Sin embargo, esta cooperación fue criticada por la nueva Junta Militar por considerarla ineficiente.

La dimensión histórica de la relación entre Níger y Francia también desempeña un papel en la actual crisis. Níger, una excolonia francesa, obtuvo su independencia en 1960. Esta historia de dominación colonial y luchas por la independencia ha dejado huellas en la percepción pública.

Las protestas y manifestaciones tras el golpe de Estado incluyeron la quema de banderas francesas y cánticos en contra de París. Aunque la Junta Militar no ha expresado una posición política explícita contra Francia, las tensiones y la narrativa antioccidental están presentes.

La crisis también ha destacado la emergencia de nuevas influencias en la región. La presencia de banderas rusas en las manifestaciones y la cercanía de la nueva Junta Militar con esferas paramilitares rusas como Wagner sugieren un cambio en el equilibrio de poder.

La revocación de los acuerdos militares con Francia y el posible aumento de la influencia rusa plantean preguntas sobre el futuro de la región y la dinámica geopolítica en juego.

La crisis actual en Níger subraya la fragilidad política y la complejidad de las relaciones internacionales en una región marcada por la inestabilidad. Los recursos naturales, la historia colonial y la lucha por el poder influyen en el destino de Níger.

A medida que el país navega por aguas turbulentas, la atención global se centra en su futuro político y en cómo esta nación del Sahel se adapta a los desafíos y las oportunidades que se presentan en el escenario internacional.

El golpe de Estado

Tras el golpe de Estado que derrocó al presidente Mohamed Bazoum el pasado 26 de julio, Francia, Estados Unidos y el Reino Unido han tomado medidas en medio de las preocupaciones de seguridad y la incertidumbre política en Níger.

El Gobierno francés concluyó recientemente las evacuaciones de cientos de ciudadanos franceses y europeos desde Níger debido a la compleja situación. Además, tanto Estados Unidos como el Reino Unido han ordenado la evacuación parcial de su personal diplomático y sus familiares de sus embajadas en Niamey.

En un giro sorprendente, en el 63 aniversario de la independencia de Níger, cientos de nigerinos salieron a las calles en apoyo a la junta militar que derrocó al presidente elegido democráticamente. Estas manifestaciones reflejan el descontento con el presidente destituido y la percepción de que el Ejército podría brindar estabilidad en medio de la crisis.

El papel de Francia en la región y su presencia militar en Níger han sido objeto de controversia. El coronel del Ejército, Amadou Abdramane, quien participó en el golpe de Estado, acusó a París de planear un presunto ataque para liberar al presidente derrocado. Sin embargo, Francia negó enérgicamente estas acusaciones.

Uno de los eventos más significativos es la revocación unilateral por parte de la junta militar de Níger de los acuerdos militares con Francia. Estos acuerdos eran cruciales para la cooperación en la lucha contra el yihadismo en la región del Sahel. Esta ruptura de la alianza estratégica podría tener consecuencias significativas en los esfuerzos antiterroristas y en la estabilidad de la región.

La crisis política y las posibles sanciones podrían tener un impacto devastador en la población nigerina, que ya enfrenta desafíos económicos y humanitarios significativos. La suspensión de transacciones comerciales y financieras, así como las sanciones, podrían agravar la situación y afectar a los ciudadanos más vulnerables.

El presidente derrocado, Mohamed Bazoum, se ha descrito a sí mismo como rehén y ha llamado a la comunidad internacional a intervenir para restaurar el orden constitucional en Níger. Estados Unidos y otros países occidentales han instado a la restauración de la democracia en el país, pero la situación sigue siendo tensa y compleja.

Los recientes acontecimientos en Níger han puesto de manifiesto la compleja relación entre el país africano y Francia, así como los desafíos políticos, diplomáticos y de seguridad que enfrenta la región del Sahel en un contexto de cambio de alianzas y luchas por la influencia internacional.