Además del o los compradores de hidrógeno verde que el inversor debe procurar, la multinacional HIF continúa planteando al actual gobierno comprar energía a UTE por un precio que, hasta ahora, el ente público no acepta por considerarlo bajo y porque, según sus autoridades, UTE subsidiaría la actividad de la planta de hidrógeno verde en Paysandú. Según conoció Caras y Caretas, la empresa multinacional aspira a pagar 40 dólares por megavatio. Y para ubicar este precio en esta clase de instalaciones debe compararse el pago que realiza la empresa UPM a UTE por la venta de su energía excedente, esto es, 80 dólares por cada megavatio.
“El precio de la energía que la empresa HIF pagaría a UTE para que se lleve adelante la producción de metanol es lo que ahora no está cerrando. Entonces, aún no hay acuerdo en el costo de la energía y, por otra parte, también habrá que avanzar en el acuerdo de inversiones propiamente dicho. Sin embargo, esto está lejos de haberse detenido”, dijo el diputado Otero, quien forma parte de la Comisión de Trabajo. El diputado en contacto con este tema con el presidente de la República, Yamandú Orsi subrayó que “se trata de una inversión de 6.000 millones de dólares que cualquier país de la región está mirando”, y subrayó que “la inversión tendrá una repercusión en el litoral, con la creación de unos 1.500 puestos de trabajo durante los tres años que insumirá construir la planta de hidrógeno verde y otros 300 puestos de trabajo que requiere la planta para poder funcionar”. Otero añadió: “No habrá otra inversión parecida en este quinquenio, y por eso hay que cuidarla. Tampoco somos la joya de la abuela, el inversor puede cruzar y tener un clima muy similar al nuestro para su producción, aunque uno de los aspectos con los que cuenta Uruguay es que no solo es atractivo debido a sus condiciones para producir energía renovable, sino que se destaca por su seguridad jurídica, que no es un punto menor en esta clase de negocios”.
El presidente de la República, Yamandú Orsi sostuvo el diputado Otero, también entiende que Uruguay debe obtener el mayor rédito, pero el precio de la energía que la empresa multinacional deba pagar a UTE “no puede ser óbice para que el inversor no se instale”, indicó Otero. En tanto, uno de los elementos que se analiza por parte del Gobierno es que para el año 2030 los inversores deben estar en condiciones de exportar hidrógeno verde a Europa, motivo para concretar la inversión, porque la construcción de la planta insume tres años “y no sabemos hasta cuándo exactamente los inversores van a esperar”, indicó el legislador.
Acerca de los pasos dados por la anterior Administración, el diputado Otero dijo: “Lo digo objetivamente, el Gobierno pasado no dejó nada escrito, ni siquiera un acuerdo, solo los primeros contactos, pero no se formuló nada por escrito con los inversores”. En 2024, las autoridades del Gobierno liderado por Luis Lacalle Pou anunciaron la instalación de la planta que producirá metanol. El exministro de Industria, Walter Verri, había indicado que, de obtener las autorizaciones ambientales, la planta comenzaría a construirse en 2025. Por su lado, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, dijo públicamente semanas atrás que “sería un escenario apocalíptico que Uruguay perdiera la inversión con HIF Global por falta de celeridad por parte del Gobierno, y agregó que, si Uruguay no es capaz de suministrar energía a un costo razonable, vamos a seguir viendo pasar las inversiones”. Ante la declaración del jefe comunal, la ministra de Industria, Fernanda Cardona, respondió que “el estudio para la instalación de la planta no es responsabilidad exclusiva de su ministerio, sino que involucra a los ministerios de Ambiente, Economía y Transporte y Obras Públicas, además de otras empresas públicas”, y recordó que el proyecto fue “anunciado por el presidente Luis Lacalle Pou en 2022, y que hasta el año 2024 no hubo avances, periodo en el que Olivera estaba en funciones”.
Ramón Méndez: “Sería un subsidio tremendo del Estado uruguayo”
“El proyecto HIF fue una idea de un proyecto, pero no fue un proyecto definitivo porque la producción de metanol que es un tipo particular de combustible derivado del hidrógeno verde se da en un contexto en el que todavía no existe un mercado en el mundo y solo se puede producir si hay alguien que lo comprará”, dijo el exdirector nacional de Energía, Ramón Méndez, licenciado en Física por la Universidad Grenoble, Francia, y doctor en Física por la Universidad de La Plata, Argentina. El negocio de HIF fue pensado entendiendo que surgirían “rápidamente compradores de metanol, como combustible limpio, pero ese mercado aún no existe. Por otro lado, hay un elemento fundamental que es que el negocio, para que funcione, tiene que cerrar a quien invierte y los costos de producción deben ser acordes a los precios a los que podrá vender y eso, los inversores, actualmente no lo tienen asegurado”, agregó.
El negocio del hidrógeno verde es un negocio en desarrollo en el mundo y una inversión de estas características “es algo a concretar, pero, aún, efectivamente, no ha sucedido. Otro de los puntos es que para salvar su idea la empresa multinacional está tratando de que el Estado uruguayo a través de UTE le venda la energía que precisa para producir a un precio hipersubsidiado, por debajo del costo de producción de UTE para que le cierren los números y así tener más chance de conseguir un comprador para el producto”, señaló Méndez. Para eso, lo que el inversor plantea continuó es que el Estado uruguayo subsidie el negocio para que sea rentable, pero a través de un subsidio tremendo del Estado uruguayo, esto es que UTE tendría que vender cada año por debajo del costo a HIF para que los números de la empresa cierren. “En algunas décadas significaría más de 1000 millones de dólares de subsidios del Estado uruguayo, eso es lo que pretende la empresa HIF negociar con UTE y es algo que ya desde la Administración del ente de la pasada gestión se negó porque el inversor viene planteando el mismo precio desde que se iniciaron las conversaciones. De hecho, el exvicepresidente de UTE respondió al presidente del Partido Nacional, Álvaro Delgado, que el precio de la energía propuesto por el inversor no corresponde a costos reales de UTE y eso es lo que ahora sucede, presión sobre el Gobierno para que el Estado uruguayo subsidie el negocio”, indicó Méndez.
“La realidad de todo esto es que el Gobierno anterior se apresuró a hacer un anuncio que no tenía un mercado a nivel global y que para funcionar necesita un subsidio del Estado uruguayo. Fue un bluff del Gobierno anterior que llega a un límite en la política bastante sorprendente y es que el líder de la oposición le echa la culpa al Gobierno actual porque simplemente está defendiendo al Estado uruguayo... Bienvenidas las inversiones siempre que no sean a costa de un subsidio de 1000 millones de dólares que tendrían que aportar los ciudadanos”.