Responsabilidades por los atrasos en la construcción de las OPV
Al igual que su antecesor en el cargo (Javier García), el extitular del Ministerio de Defensa Nacional (MDN), justificó los atrasos constructivos del astillero vigués, debido a la incertidumbre que generó la conferencia de prensa del presidente Yamandú Orsi el 22 de octubre del año pasado cuando anunció el inicio de “acciones para rescindir el contrato”, debido a “fuertes indicios de fraude o estafa contra el Estado uruguayo”, tras constatar que la garantía de fiel cumplimiento del contrato era trucha, tal como lo reconoció el propio Castaingdebat y lo que a la postre resultó la punta de lanza para la rescisión anunciada este viernes.
Por otra parte, la defensa que intentan desplegar los exministros de Defensa se da de bruces con lo señalado por el diputado nacionalista Gabriel Gianoli que, tras visitar el astillero ubicado en Vigo en noviembre de 2025, acreditó que la construcción seguía "en marcha" y mostraba “avances significativos”.
Esto último fue plenamente controvertido por la auditoría que el MDN le encomendó a la certificadora belga, Bureau Veritas.
¿Cardama no sabía que se trataba de un buque militar?
Por último, y aunque parezca irónico, el exministro apuntó a que los incumplimientos en los planos (que nunca fueron aprobados de forma definitiva), en la presentación del proyecto técnico, del permiso de construcción para cumplir con la normativa de bandera uruguaya, los problemas de diseño y de espesor de las chapas de los buques navales (correspondientes a un buque tipo OPV), fueron responsabilidad de la actual administración por no haber enviado el 1° de marzo de 2025 a los inspectores de la Armada Nacional, para que estos supervisen el proyecto y hagan las correcciones correspondientes.
Además, responsabilizó al actual gobierno de no informar al astillero de que los encomendados por el Estado uruguayo se trataban de buques militares (y no civiles como estaba construyendo Cardama), algo que ni el propio Mario Cardama se atrevió a cuestionar, ya que está bien detallado en el contrato firmado en diciembre de 2023.
De hecho, entre los proveedores bien conocidos por Castaingdebat se encontraban la española Escribano, para el arma que montaría el buque, y la danesa Terma, para la suite de sistemas electrónicos y de combate.