"Un abordaje socioeducativo diferente"
Díaz recordó que, tras los cambios introducidos por la Ley de Urgente Consideración, algunos adolescentes cumplen penas de hasta diez años. “Ingresan con dieciséis, diecisiete años, y salen siendo hombres”, señaló, y agregó que esa realidad exige nuevas respuestas del Estado. Según explicó, muchos de esos jóvenes “necesitan otras herramientas para insertarse en la vida” una vez que recuperan la libertad.
En ese marco, puso como ejemplo los cursos que históricamente brindan las Fuerzas Armadas en áreas como sanidad militar, tisanería o enfermería, realizados por muchas personas que "luego se inserta a la vida, no a la vida militar, a la vida laboral en el sector privado”.
La senadora también aclaró que los convenios que se firmen con el Ministerio de Defensa no sustituyen los acuerdos ya existentes con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). “Hay un montón de programas que se articulan, y claramente lo que necesitamos es profundizar el abordaje socioeducativo y alternativas nuevas, que hasta ahora no han funcionado”, sostuvo.
En línea con lo planteado por el presidente del directorio del INISA, Jaime Saavedra, Díaz reconoció las falencias del sistema. “Hemos fallado sistemáticamente en la educación y en la rehabilitación”, dijo, y definió el convenio como parte “de una batería de medidas” orientadas a un “abordaje socioeducativo diferente” dentro del instituto.
Finalmente, cuestionó las reacciones críticas que se generaron en torno al acuerdo y planteó una comparación con otros actores que participan en la formación de adolescentes privados de libertad. “Mucha gente pone el grito en el cielo cuando pasan estas cosas, sin tener muy claro cómo funciona el convenio, y vuelvo a decir, es con las escuelas técnicas, pero no los escuché horrorizarse cuando estos cursos los dan únicamente organizaciones religiosas”, señaló.
Y concluyó: “Esto es muy positivo para jóvenes que llegaron a tener la administración pasada hasta veintitrés horas diarias de encierro en celda, sin hacer nada. ¿Quién se rehabilita así? Nadie”.