El presidente Yamandú Orsi suspendió en las últimas horas una actividad pública que tenía agendada para supervisar de forma directa el escrito que Presidencia presentará ante la Fiscalía para ampliar la denuncia por la garantía en el contrato con Cardama, el astillero español al que en 2023 se le encargó la construcción de dos patrulleras oceánicas para la Armada Nacional. La garantía ahora denunciada se aceptó un año después, en diciembre de 2024.
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Según se supo con base en fuentes oficiales, la ampliación de la denuncia agrega información recogida por el gobierno en las últimas semanas, tras la presentación de la denuncia original realizada por el secretario de Presidencia Alejandro Sánchez y el prosecretario Jorge Díaz ante la Fiscal de Corte Mónica Ferrero.
La ampliación de la denuncia será presenta por Jurídica de Presidencia en las próximas horas en Fiscalía, y según las fuentes, es por la falsificación de la firma y un acta de un escribano español que participó del trámite de la garantía.
Sector naval gallego quiere negociar
La Asociación Clúster del Naval Gallego (Aclunaga), asociación gremial que nuclea a las empresas navieras de Galicia, envió una nota a la Comisión de Defensa, en la que se expresa sobre la situación del astillero Cardama y las dos patrulleras oceánicas que debería construir para Uruguay, una vez que el gobierno anunciara la rescisión del contrato.
De Cardama, dice la comunicación, es “una de las empresas históricas” del sector, que representa unos 8.000 puestos de trabajo.
Aclunaga señala que “Europa representa el 8% de la construcción naval mundial, de ese 8% España representa el 14% de dicho valor, y ello nos obliga a luchar por cada contrato posible en el mercado, lo que nos lleva a ser precisos y serios con nuestros trabajos, compitiendo de forma poco justa con los astilleros asiáticos, batalla que podría llevar no sólo a nuestra industria europea a la quiebra sino a todos nosotros en un futuro próximo, con el peligro que eso conlleva hasta para sus intereses”.
En el caso que vincula a Cardama y Uruguay, la gremial apunta a buscar soluciones que permitan al Estado uruguayo “la consecución de sus intereses”, y que “una de las mejores formas de dar continuidad a sus proyectos presentes y futuros es la vía de la negociación y del diálogo, diálogo que le solicitamos sea abierto con todas las partes para que puedan ustedes dirimir sus inquietudes y proyectos”.
En ese sentido, Aclunaga ofreció su apoyo y “cualquier soporte” necesario de su parte para llegar a un acuerdo entre las partes.