La abogada sostuvo que uno de los principales puntos de discusión volvió a ser la reserva de identidad. Indicó que, aunque las defensas manifestaban que no buscaban levantar esa protección, en los hechos pretendían acceder a datos que, a su entender, podían conducir a la identificación de las víctimas.
"Decían que no estaban cuestionando la reserva de la identidad, pero en el fondo era lo que hacían y en base a ello decían que querían saber la edad exacta con la fecha exacta de nacimiento", expresó.
El debate por las partidas de nacimiento
Durante la audiencia, los abogados defensores Homero Guerrero y Laura Robatto solicitaron las partidas de nacimiento de las víctimas para determinar si eran menores de edad al momento de los hechos denunciados.
Suárez recordó que en la causa paralela conocida como la "trama", por la que también se acusa a Penadés y ya existen seis personas condenadas, se utilizaron partidas de nacimiento como parte de las maniobras de seguimiento a las víctimas.
"Uno de los elementos que manejaron eran partidas de nacimiento, o sea, en definitiva miraban los nombres de los padres, las fechas de nacimiento. Realmente el antecedente está, lo dije en audiencia, lo repito acá, el riesgo está vivo, está vigente", sostuvo.
Por ese motivo, afirmó que divulgar la fecha exacta de nacimiento implicaría facilitar información que podría permitir la identificación de las víctimas. "Dar la fecha exacta es proporcionar un dato que da un universo relativamente pequeño de personas que puedan coincidir", señaló.
La abogada explicó además que, desde el punto de vista penal, la edad puede acreditarse por distintos medios y no exclusivamente mediante las partidas de nacimiento. "La edad es un hecho como cualquier otro que se puede probar de cualquier manera. En penal no es como civil, que se prueba con la partida de nacimiento", afirmó.
Añadió que las propias declaraciones anticipadas de las víctimas ya constituyen prueba sobre ese aspecto y reveló que las partidas igualmente fueron incorporadas al expediente, aunque permanecen reservadas. "Nosotros igual las partidas las habíamos presentado, pero están en la caja fuerte reservada bajo llave", indicó.
La propuesta que rechazó la defensa
Suárez explicó que, para preservar la identidad de las víctimas y, al mismo tiempo, despejar cualquier duda sobre la edad, propusieron un acuerdo probatorio. La alternativa consistía en que una actuaria informara únicamente el mes y el año de nacimiento de cada víctima, sin revelar el día exacto. "Les dijimos que el día de ninguna manera se lo íbamos a dar", explicó.
Según relató, la propuesta fue rechazada por la defensa. "Contestaron que no. Entonces (...) uno se pregunta hasta qué punto de verdad les interesaba solamente saber con más precisión la fecha (...) o si acá hay otro objetivo", afirmó. Entre las posibilidades que mencionó, indicó que podría tratarse de "acceder a la identificación" de las víctimas o "simplemente librar batallas para desgastar y cuestionar".
Suárez agregó que no puede asegurar cuál era la finalidad de ese planteo, aunque sostuvo que con el rechazo a esa solución "quedó evidenciado que de verdad no es el objetivo que dicen, porque en definitiva con el mes y el año quedaría zanjada la discusión", sostuvo.
Durante la entrevista también fue consultada por el argumento de la defensa respecto de que la edad exacta de las víctimas resultaría relevante para determinar qué legislación era aplicable al momento de los hechos.
Suárez respondió que ese aspecto puede discutirse en el juicio porque ya existe prueba suficiente sobre la edad que tenían las víctimas cuando ocurrieron los episodios denunciados. "Ya existe prueba sobre la edad que tenían las personas, las víctimas, al momento de los hechos. Ellos ya declararon, dijeron cuántos años tenían", afirmó.
La abogada diferenció ese debate jurídico de otro argumento que, según indicó, también fue planteado durante la audiencia. "No importa si es mayor o menor, si hay falta de consentimiento y violencia sigue siendo un abuso sexual y eso no hay con qué cambiarlo, no importa la edad y sigue siendo un delito", sostuvo.
¿Cómo sigue el proceso?
Consultada sobre cuándo podría definirse si Penadés será enviado a prisión, Suárez explicó que el cronograma previsto todavía es extenso.
Las audiencias continuarán dos veces por semana —martes y jueves, una semana sí y otra no—, por lo que estimó que esta etapa podría extenderse durante todo el segundo semestre e incluso abarcar parte del primer semestre del próximo año antes de que comience el juicio.
Respecto a los reiterados pedidos de prisión domiciliaria formulados por la defensa de Penadés, la abogada cree que seguirán siendo rechazados.
A su entender, los riesgos procesales que fundamentaron las decisiones anteriores permanecen vigentes, tanto por la posibilidad de interferir en el desarrollo del juicio como por el impacto que una eventual modificación de la medida cautelar podría generar sobre las víctimas.