La mayoría de los temas de la reunión “ya estaban previstos y se sumó lo de los deportados”, aclaró. La cancillería transmitió “que en realidad no hay nada, no hay negociaciones al respecto y no hay ningún documento firmado”, expresó Aldaya. “Diálogo siempre hay con todas las embajadas de todos los países”, subrayó.
“Estados Unidos tiene acuerdos con alrededor de 33 países, entre los que está inclusive México, que reciben ciudadanos deportados, no solo cubanos”, destacó. Son países “de América Latina, de África que reciben ciudadanos deportados” en su gran mayoría “sí son cubanos, pero hay de todas de todas partes”, manifestó
“El gobierno uruguayo está preocupado por los compatriotas que sabemos que no la están pasando bien allá”, reconoció. “Y también sabemos que hay ciudadanos cubanos residentes en Uruguay que pueden llegar a tener familiares detenidos en Estados Unidos”, dijo. Sobre la discusión de fondo Aldaya admitió que “es una discusión pendiente” en el MPP.
El problema migratorio “es un tema que nos ocupa mucho, inclusive por la trata de personas”, pero debido a que “aún no se ha concretado ninguna decisión” no lo llegaron a tratar en el sector.
Más allá de las declaraciones del diputado Aldaya, el secretario de Presidencia, Alejandro Sanchez, manifestó el miércoles al streaming de El Observador que Uruguay debe evaluar “cuáles son los antecedentes” de las personas que vinieran “por sí cuentan con Antecedentes penales o no”. Además Sanchez transmitió que “hay una serie de circunstancias que Uruguay ha puesto sobre la mesa para ver si hay un acuerdo” o no con Estados Unidos.
Este viernes en entrevista con Legítima Mañana de Caras y Caretas, el dirigente del Nuevo Espacio Ismael Blanco reclamó a título personal que el canciller Mario Lubetkin “sea reemplazado por alguien que siga el programa del Frente Amplio”. Además agregó que no solo “debe ser un cambio de nombres sino de orientación política”. El gobierno tiene “una actitud claudicante frente a la política exterior de Estados Unidos”, agregó Blanco. Y debería mantener “una postura mucho más firme en defensa de los derechos humanos y del derecho internacional”, puntualizó.
En respuesta a estas declaraciones Aldaya señaló que el reclamo “queda a título personal de Ismael Blanco”. “Nosotros no somos quién para estar pidiendo la renuncia de ningún ministro”, enfatizó. “Si hay una renuncia lo va a definir el propio ministro, y en caso de echar al ministro no depende de nosotros sino del propio Poder Ejecutivo”, estableció. Ante la consulta de si Lubetkin mantiene el respaldo del MPP contestó que “sí”.
¿Los recibimos con un abrazo?
“Nosotros estamos a favor de recibir migrantes siempre, pero una cosa es recibir a quienes migran de manera voluntaria y otra cosa es que vengan de manera forzada”, dijo el diputado Zavala. “Parece un poco raro recibir personas que no quieren venir” y se preguntó cómo se hace “para que no se vayan”. Tampoco “podés retener a las personas, sería como tenerlas encarceladas en el país”, complementó. “Una cosa es un refugiado político, un asilado, y otra un deportado”, subrayó.
“Recién están habiendo conversaciones de la bancada con el Poder Ejecutivo” y hasta que no tengan “los detalles y cuáles son las cosas que están planteadas, es difícil dar una opinión”, planteó. “Hasta no ver bien el panorama, no se puede estar enojado ni desenojado”, expresó. “Hay que ver cuál es el nivel de profundidad de las conversaciones, nos falta toda la información”, reconoció.
El senador del Partido Socialista Gustavo González dialogó con Caras y Caretas a la mañana del viernes y consideró que recibir deportados sería “un mal paso”. “Me enteré por la prensa, no tengo ningún mensaje oficial”, cuestionó González, y apuntó contra el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio: “Lo tomo mal porque todo lo que venga de Marco Rubio hay que leerlo 100 veces. Es un hombre beligerante que apuesta a la guerra y a la represión.
Y además, detrás de esto está la ICE, que es el organismo de Estados Unidos que se encarga de los migrantes y que generó la mayor represión de los últimos 20 años a migrantes hace unos meses atrás, con muertos incluidos”.
“Nuestro país tiene que tener, a mi juicio, las fronteras abiertas para todos los que quieran venir. Otra cosa es el deportado. El deportado no viene porque quiere, viene porque lo mandan”, agregó.
Diferencias en el Poder Ejecutivo
La directora de la División de Protección Social para Personas Migrantes, Solicitantes de Asilo y Refugiadas del Ministerio de Desarrollo Social, Valeria España criticó la posibilidad de concretar acuerdos sobre deportados.
En entrevista con La Diaria aseguró que la iniciativa entre el gobierno uruguayo y el estadounidense no ha sido discutida en ninguno de los “ámbitos de idoneidad establecidos por la normativa vigente para discutir estos temas”, como la Junta Nacional de Migración. Este órgano que asesora al Poder Ejecutivo está presidido por la Cancillería, y es integrado por el Mides a través de la división que España dirige.
La directora reclamó “no desconocer el proceso violatorio de derechos humanos que implica una deportación y las condiciones en las que esas personas van a venir”. Además “sería muy irresponsable y muy peligroso” respaldarse en la política migratoria pro derechos humanos uruguaya “para validar la iniciativa”, planteó.
Las negociaciones para aceptar este tipo de políticas “se dan generalmente en el ámbito en el que hay un país con determinado poder económico” que desarrolla políticas migratorias restrictivas “y que busca presionar a terceros países” para que reciban personas “que han sido deportadas en esos procesos antinmigratorios”, a partir de normativas “reñidas con el marco internacional en materia de derechos humanos”, cuestionó.
Por último, advirtió que las personas que viven un proceso de deportación “no vienen en las mismas condiciones que una familia o una persona que decide, por diferentes razones, migrar a Uruguay”. Las deportaciones suelen ser violentas “y pueden incluir a personas que estén muy arraigadas a Estados Unidos, a pesar de no haber nacido allí”. Uruguay no puede “asumir los resultados de una política contraria a los derechos humanos”, criticó.
El voto de Uruguay en la Corte Penal Internacional Caras y Caretas también consultó a Aldaya si la decisión de respaldar o no al fiscal Karim Khan de la Corte Penal Internacional en la Asamblea de los Estados Parte fue parte de la reciente reunión con Cancillería. “Ese tema no lo tocamos, la verdad estamos muy metidos en la Rendición de Cuentas,y nos tiene bastante complicados”, contestó. Del asunto de los deportados “se habló porque fue más mediático, pero de la Corte Penal no hablamos”, apuntó. |