El que salió con los tapones de punta contra la diputada fue el presidente de la fuerza política, Guillermo Domenech, quien ninguneó a la diputada y aseguró que su salida de Cabildo Abierto “no significa ningún aporte ni ninguna perdida”.
El malestar de Domenech quedó en evidencia cuando criticó a Monzillo y aseguró que la legisladora “no es capaz de hacer un discurso, ni de una intervención parlamentaria significativa”.
"Me alegro que este tipo de gente se aleje de Cabildo Abierto porque me parece inaceptable que alguien escale posiciones dentro de un partido apoyándose en su organización, principios y electorado, y pretenda mantener los cargos que obtuvo por el esfuerzo colectivo de cientos de personas”, señaló el dirigente de Cabildo.
Y agregó: “Ella es suplente y esperamos que tenga el decoro de no sentarse en una banca de Cabildo Abierto (…) Me parece altamente inmoral esa actitud. No hago política en esa forma”, añadió.