"Tenemos un dato del IMAE que da un crecimiento interanual promedio del orden del 1,8% probablemente, que es una cifra que está lejos del crecimiento que habíamos estimado para 2025, de 2,6%. Hay algunos eventos puntuales como el tema de la boya petrolera, de las paradas de las plantas de celulosa, pero en cualquier caso son eventos que no explican esa variación tan inferior a la que tenemos estimada. Así que hay una probabilidad bastante elevada de que revisemos a la baja el crecimiento previsto para 2026, entre otras cosas, porque para poder crecer a niveles similares a los que tenemos previstos, deberíamos tener un crecimiento punta a punta que esté cercano al 4%, lo cual en este escenario de arranque 2026 lo vemos como poco probable", señaló.
Con respecto a las causas que provocaron que el crecimiento fuera menor al esperado expresó:
"Queremos terminar de ver los datos para ver cómo se descompone en cuentas nacionales la explicación del desempeño del último trimestre, pero yo creo que a lo que estamos asistiendo es a una desaceleración que ocurrió en toda la región. Si mirás la tasa de crecimiento de Argentina, de Brasil, de Chile e incluso de Paraguay, se registra en el segundo semestre del año pasado, en particular en el último trimestre, una desaceleración importante de las economías. Eso tiene que ver con un efecto asociado a la incertidumbre internacional y al flujo de inversiones, y en particular en Uruguay, a algunos elementos más específicos: la sensación de parte de los tomadores de decisiones de inversión de que hay algunos aspectos que generan incertidumbre del escenario internacional o algunos aspectos, como, por ejemplo, si hay cambios tributarios adicionales por venir, que creo que jugaron un rol", agregó.
Impuesto al 1% más rico
El ministro volvió a pronunciarse en contra del impuesto al 1% a los más ricos en este momento, pero hay sectores de la izquierda que no están conformes con esa respuesta.
"Mirá, en primer lugar, ¿cuál es la razón por la que yo me posiciono así? Creo que es un tema de inconveniencia por la oportunidad y por la posibilidad de que esto efectivamente lo podamos desarrollar. Esa es la razón principal. Si vos me decís a mí si filosóficamente estoy de acuerdo en gravar a las personas que tienen más recursos, estoy absolutamente de acuerdo. Tan es así que los cambios tributarios que hicimos se dirigieron a gravar a las compañías multinacionales que facturan más de 750 millones de euros por año y a introducir impuestos sobre los incrementos patrimoniales que estaban exentos. Nosotros avanzamos precisamente en dos reformas dirigidas a gravar a las compañías y a las personas de más ingresos", concluyó.