La Junta Nacional de Drogas (JND) y la Intendencia de Montevideo (IM) firmaron este martes un acuerdo que permite ampliar las policlínicas a las que acceden los usuarios de salud pública, contar con apoyo en tareas de mantenimiento, y ampliar propuestas socioeducativas.
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A partir del primero de noviembre se pasará de seis a doce policlínicas de la IM disponibles para los usuarios de la Administración de Servicios de Salud del Estado. Hasta ahora la atención funcionaba en las policlínicas de Barrio Sur, La Paloma, Casavalle, Los Ángeles, Buceo y Parque Bellán, y ahora se suman las policlínicas de los barrios Peñarol, Punta de Rieles, Colón, Malvín Norte, La Comercial, Punta de Rieles, Peñarol y Maroñas.
El uso problemático de alcohol afecta actualmente a unas 370.000 personas en el Uruguay, y es la puerta de ingreso al consumo de sustancias. “Estamos haciendo una campaña contra el uso problemático del alcohol, empezamos otra para el uso responsable de la marihuana, y vamos a seguir trabajando”, indicó el prosecretario de Presidencia Jorge Diaz.
El acuerdo articula el trabajo entre la Comuna municipal y la Red Nacional de Drogas (Renadro) en asuntos de Infraestructura y apoyo territorial. En este caso “la Intendencia asumirá los costos de mantenimiento, limpieza y jardinería de tres dispositivos clave de la Renadro en Montevideo” el dispositivo Ciudadela Montevideo de Tres Cruces, Achique Casavalle y el centro Lindolfo de Ciudad Vieja.
En cuanto a la prevención y herramientas educativas “se implementará la evaluación del proyecto preventivo ‘Del “decí que no” al “¿sabías que?”’, dirigido a estudiantes de 7.º a 9.º año en 5 liceos capitalinos” de edades entre los 13 y los 15 años. El proyecto trabaja “sobre creencias, percepciones y presiones sociales vinculadas al consumo de alcohol y bebidas energizantes”, indicaron.
El convenio también incluye una experiencia piloto con el Kit Lúdico diseñado por la IM junto a la Universidad Católica del Uruguay, y la aplicación del Protocolo de Eventos Cuidados en espectáculos organizados o autorizados por la Comuna.
El acuerdo también contempla “la articulación con los municipios para apoyar el funcionamiento de los dispositivos, la generación de espacios de inserción laboral para personas que se encuentren en tratamiento y procesos de inclusión social, y el acceso a pases libres para eventos deportivos y culturales organizados por la Intendencia”, manifestaron.
Encuadrando el acuerdo
El acuerdo fue firmado por el prosecretario de la Presidencia y titular de la JND, Jorge Díaz, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, el secretario nacional de Drogas, Aldo Tomassini, y la directora de Desarrollo Social de la comuna, Graciela Villar. "Establece un marco de cooperación para avanzar en un modelo de atención basado en una lógica de coordinación, que integre dispositivos con distintos niveles de complejidad y modalidades de intervención", aseguraron.
De esta manera, los dispositivos de la Renadro se articulan como nodos de asistencia y coordinación, mediante rutas asistenciales definidas, mecanismos de derivación y criterios técnicos comunes.
La jefatura departamental, además, dispone del centro diurno La Trama, donde atiende a unos 50 usuarios por día, que concurren voluntariamente y son atendidos por un equipo multidisciplinario. También hay un espacio en la propia intendencia para jóvenes de entre 15 y 20 años, fundamentalmente del municipio B.
Como parte del acuerdo, la JND reforzará la atención en los dispositivos de tratamiento ambulatorio que funcionan en policlínicas de la intendencia, mediante la incorporación de equipos técnicos dependientes funcionalmente del Área de Tratamiento de la JND.
Se prevé la conformación de hasta tres duplas técnicas, organizadas por zonas, con una dedicación de 20 horas semanales por profesional. El dispositivo comenzará con dos duplas y se prevé la incorporación de una tercera a partir de octubre.
Además, se desarrollarán instancias de capacitación dirigidas a los equipos técnicos y no técnicos que trabajan en las policlínicas, en aspectos vinculados al tratamiento de los trastornos por uso de sustancias, así como a funcionarios que desempeñan tareas en eventos y espectáculos públicos.
Tendrá una vigencia de un año, renovable automáticamente por hasta dos períodos consecutivos similares y los costos de las obligaciones asumidas por la JND “serán financiados a través del Fideicomiso de Administración Renadro”.
En ese sentido se crea una Comisión de Seguimiento y Coordinación Interinstitucional compuesta por la División Salud y el Programa Acción y Prevención de la IM, junto a las áreas de Gestión Territorial, Prevención y Tratamiento de la JND, encargada de evaluar periódicamente los avances.
El convenio se enmarca en los lineamientos de la Estrategia Nacional de Drogas 2026–2030, que promueve respuestas integrales y articuladas entre los distintos niveles del Estado.