El 31 de enero de 1962, a instancias de EE.UU, la Organización de los Estados Americanos (OEA) expulsó a Cuba durante la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores reunida en el hotel San Rafael de Punta del Este. Poco después el trovador cubano Carlos Puebla compuso una guaracha que tituló “A Punta del Este” y que en su estribillo dice: “Punta del Este lo que te ha caído encima es más malo que la peste”. La canción decía también “Punta del Este es el anfitrión y se le llena la casa de tanto tipo malo y bribón”.
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Puebla hacia una referencia política, pero lo que no sabía es que 64 años después y por otras razones, su canción aún guarda vigencia.
El contador del Cártel de Cali , uno de los principales operadores del Cártel de Medellín, testaferros del capo del Cártel de Juárez, el responsable de lavar el dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación, el capo de la mafia calabresa conocida como la 'Ndrangheta y hasta el principal reclutador de menores de edad para Jeffrey Epstein, tienen en común haber residido en este balneario en algun momento de sus vidas.Y de las nuestras.
Esto sin contar la innumerable cantidad de lavadores de dinero, estafadores y delincuentes políticos de diferentes orígenes que también se han asentado por acá.
El hombre que paseaba por Gorlero y lavaba dinero para el Cártel de Cali
El Cambio Italia estaba ubicado al comiezo de la avenida Gorlero, exactamente frente al Casino Nogaró. Su propietario era un argentino llamado Raúl Vivas a quien casi todos los días se le veía junto a su esposa e hijos, caminando por esa avenida. En cambio pasaba las noches en el casino del Estado porque entonces no había salas de juego privadas.
Quienes le conocieron lo definen como un hombre amable pero parco y muy reservado. Razones tenía.
En febrero de 1989 el juzgado penal de 4º turno de Maldonado, a cargo del juez Gabriel Adriazola, recibió una solicitud de un juzgado Federal de California para detener a Vivas, acusado de integrar una organización llamada “La Mina” que lavaba dinero para el Cártel de Medellín.
El expediente instruído en esa sede penal revela detalles casi increíbles de la operativa. Durante unos 5 años, Vivas había logrado lavar unos mil millones de dólares provenientes del trafico de drogas. Lo hacía exportando lingotes de oro a través de la empresa Juncadella.
En esa época Uruguay no producía ni una onza de oro, pero habia logrado ubicarse como el segundo exportador del mineral en el mundo solo detrás de Sudáfrica. Todo con el aval del Banco Central que nunca sospechó. Cuando no se conseguía oro, Vivas fabricaba lingotes de plomo ahuecados para que pesaron lo mismo y por fuera se les daba un baño dorado.
Para esa maniobra de lavado contó con la complicidad del Cambio Dyana que vendía unos 600 kilos de oro al mes, equivalentes entonces a casi 20 millones de dólares. El presidente de Ariadna S.A , la sociedad propietaria de este cambio, era Angel María Gianola, que pocos años después fue nombrado ministro del Interior por el presidente Luis Lacalle Herrera. Entre el personal ejecutivo del Cambio Dyana también figuraba el mayor de ejército (r ) Alberto Casabó, quién fuera durante la dictadura Director Nacional de Turismo hasta que se creó el Ministerio, y para quién los militares inventaron una embajada uruguaya en Gabón.
Vivas estuvo detenido en Maldonado y desde allí fue extraditado a los EE.UU. en agosto de 1989. Actualmente debería estar cumpliendo una condena de 555 años de prisión en una cárcel del Estado de Colorado, pero fue imposible confirmar si aún sigue detenido y ni siquiera si está vivo. El 22 de octubre de 1989 el diario La República publicó una entrevista a Raúl Vivas en la que éste explicó como contrabandeaba oro para ingresarlo a los EE.UU. donde "La Mina" compraba todo
El 20 de noviembre de 1994 el matutino La Mañana publicó información relativa a una solicitud del juez Federal argentino, Juan José Galeano (causa 883-Méndez Sylvia Cristina, infracción ley 23737) quién libró una solicitud de exhorto dirigida a la Justicia uruguaya para investigar decenas de cuentas bancarias abiertas en Uruguay por Vivas y su esposa, Ana María Martínez. En esas cuentas habían depositado varios millones de dólares.
Investigar las cuentas y actividades de Vivas lleva de la mano al asesinado empresario Luis Ernesto González, con quién tuvieron negocios comunes en el tráfico y venta de oro. El juez Galeano reclamó además investigar "varias inversiones inmobiliarias a través de 11 sociedades anónimas - algunas situadas en Punta del Este - y a una empresa constructora". El dinero circulaba por el Chase Manhattan y el Citi Bank.
Vivas era propietario, entre otras cosas, del edificio ubicado en la esquina de 18 de Julio y Germán Araújo (ex Andes), que estuvo abandonado años y después de un largo litigio empresarios uruguayos lo recupararon y vendieron
A Gianola nadie lo tocó, porque entonces no había ley antilavado, pero el cambio Dyana fue clausurado por el Banco Central.
“Ay chico, tu no sabés lo que es la droga en Miami”
Era un día del invierno de 1991, cuando un atildado sujeto golpeó la puerta del pequeño atelier de un prestigioso artista plástico de Maldonado. Pidió permiso para ingresar y preguntó si podía mirar. Estuvo un buen rato observando y eligió dos cuadros de regulares dimensiones.
El precio total a pagar eran 600 dólares. El comprador llamó a otro hombre que habia permanecido en el auto, quién acercó una maleta en la que había mucho dinero. Al pintor le llamó la atención y pensando que podía ser moneda falsa, dijo: “mejor déjeme una seña así le hago el paspartú y mañana están prontos”.
El hombre extendió 100 dólares, saludó cordialmente y prometió volver al otro día. Casi enseguida, y no sin preocupación, el vendedor fue al Banco República ubicado frente a la plaza de San Fernando para cambiar el billete, con la angustia que le dijeran que era falso. Pero no, era bueno.
El comprador volvió al otro día pagó lo que debía y compró otros dos cuadros. Así ocurrió durante otras cuatro veces. Hasta que un día, se sentó, preguntó si podía invitarlo con un café y contó que venía de Miami “allá no se puede vivir chico, no sabés lo que es la droga, dejas el carro y te roban el estéreo”.
Dijo que habían elegido Punta del Este “por su tranquilidad”, que él y su socio – el hombre del auto - eran dueños de una galería de arte en Miami. Y entonces vino la oferta. “Mira Antonio, tu eres muy bueno, tu pintura es excelente, tengo muchos clientes para ti. Te quiero proponer que pintes solo para mí, yo te dejo dinero, tu vas pintando y luego ajustamos porque te voy a pagar mejor”.
En lugar de los billetes, extendió un fajo con muchos dólares. El pintor y su esposa, dos personas muy modestas que sobrevivian escasamente del arte, se encontraron de prontó con un benefactor que les permitió comprarse un autito – un Fiat 500 – y terminar un ranchito por el balneario El Tesoro.
Una noche de febrero de 1992 Antonio y su esposa tomaban unos mates mirando el noticiero de TV. De pronto la noticia los impactó: un ciudadano cubano llamado Ramón Puentes con pasaporte panameño a nombre de José Lezcano Patiño, había sido detenido esa tarde en el hotel Playa de Punta del Este, acusado de ser el contador del Cártel de Cali. Era el ·”benefactor”.
Portaba tres pasaportes a nombre de José Lezcano Patiño, panameño; José Lezcano Patiño, argentino; Raymond Puentes, cubano con pasaporte de EE.UU.
El misterioso hombre del auto era el ciudadano boliviano Emilio Selich Schop también acusado por narcotraficante. ´
Entre 1982 y 1986, Puentes o Lezcano Patiño introdujo unos 10.000 kilos de cocaína a los EE.UU.. La droga provenía de bases ubicadas en Panamá e ingresaba vía Miami, pero se producía en Colombia. El principal proveedor de Puentes era Jairo Durán, lugarteniente del jefe del Cártel de Cali, Jorge Ochoa. Cuando en el año 1988 se descubrió un cargamento de 530 kilos de cocaína en Barcelona, España, Puentes decidió que Centroamérica había dejado de ser un lugar seguro para trabajar y trasladó sus operaciones al Sur; más concretamente a un paraíso fiscal que comenzaba a ponerse de moda. Ese lugar era nada menos que Uruguay.
La órden de detención había sido emitida por el juez español Baltazar Garzón y policías españoles viajaron para hacerla efectiva. En su poder se encontró un cuaderno gordo de tapas duras, una agenda que cobró fama porque allí entre misteriosas cifras aparecía el nombre de la secretaria y cuñada del presidente argentino Carlos Menen. Amira Yoma estaba mencionada como trasladando un "cargamento" de dinero desde Nueva York en las legendarias valijas Samsonite color azul. La agenda dice exactamente: "Amira 720 (- 50)".
Como para que no quedaran dudas de que era la misma Amira, también aparece el nombre de su marido, Ibrahim Al Ibrahim responsable de la Aduana de Ezeiza gracias a un decreto firmado por el entonces Vicepresidente y ex gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde. El marido de la cuñada presidencial era mucho más efectivo, ya que según consigna esa agenda trasladó 7.559.000 dólares. La "sociedad" tenía varias cuentas en el Banco de Santander en las que había depositado decenas de millones de dólares.
El expediente abierto en el juzgado de 4º turno establece que “en varios viajes sucesivos Amira Yoma trasladó hacia Uruguay una cantidad de dinero imposible de cuantificar, escondido en puertas y carrocería de una camioneta Peugeot 505 break color gris”. Ese dinero fue depositado en dos Bancos ubicados en la avenida Gorlero.
Brecha publicó la copia de un depósito en la sucursal de Gorlero del Banco Pan de Azucar por 100.000 dólares a nombre de Carlos Menem, Eduardo Menem y Jacques Medecin, ex alcalde de Niza residente en Punta del Este.
La respuesta inmediata del banco fue despedir a un funcionario de esa sucursal sin preguntar nada.
No se encontraron, ni se buscaron, propiedades inmobiliarias a nombre de Lezcano Patiño o Puente
En su caso trabajaron cuatro jueces: Baltazar Garzón en España; María Servini de Cubría y Amelia Berraz de Vidal en Argentina y Gabriel Adriasola en Uruguay. Finalmente éste último decretó su extradición hacia los EE.UU. Un Gran Jurado de Miami lo condenó el 20 de mayo de 1992 a diez años de prisión. Una condena tan benigna para un sujeto que introdujo diez toneladas de cocaína a ese país sólo tiene una explicación: Ramón Puentes aceptó colaborar con la DEA.
Cuando el único castigado fue nuestro mejor policía
A principios del 2000 se constató la presencia del Cártel de Juárez, ya que su líder Amado Carrillo Fuentes a través de testaferros había adquirido propiedades en San José y en Punta del Este.
En el balneario compró una casa que era propiedad del periodista Danilo Arbilla, ubicada frente al tanque de agua de Parada 5. En el paraje Las Bolas de San José adquirió varias miles de hectáreas.
Las dos compras se hicieron mediante testaferros argentinos.
La información llegó a la Brigada Antidrogas de Maldonado, quien envió un oficio a la jueza Fany Canessa solicitando autorización para allanar e investigar a vendedores y compradores.
Arbilla, que en honor a a verdad fue vendedor de buena fe, puso el grito en el cielo, ejerció su máximo poder de lobby ante el vicepresidente Luis Hierro López y logró que como responsable máximo, fuera destituído el Director Nacional de Policía, inspector general Roberto Rivero, calificado unos meses antes por el presidente Jorge Batlle como “nuestro mejor policía”.
Los testaferros de Carrillo Fuentes fueron procesados y remitidos a prisión en Argentina. Acá toda la investigación murió con la destitución de Rivero.
Así como llegó se fue un capo mafioso
Después de 23 años prófugo, Rocco Morabito, capo de la mafia calabresa comocida como “la 'Ndrangheta,. fue capturado en un hotel en Montevideo el 4 de septiembre del 2017.
Desde el año 2002 residía con su familia en una casa ubicada en la zona del barrio Parque del Golf. Pero después de una discusión con su esposa se fue a Montevideo y allí lo encontró Interpol.
Lo encontraron en un hotel porque "estaba separado de la mujer" y buscaba "apartamento para alquilar", explicó a la agencia AFP su abogado defensor, Alejandro Balbi.Casualmente el mismo abogado que gestionó el pasaporte para Sebastián Marset.
En Punta del Este era considerado un ciudadano “modelo” y un empresario “exitoso”, que había adquirido un campo importante en ruta 12 cerca de ruta 9 donde plantaba soja. Además se dedicaba a la venta de propiedades rurales.
Su única debilidad conocida era ir a cenar habitualmente a un restaurante ubicado en la zona del Faro. Se sentaba siempre a la misma mesa, cerca y frente a la puerta, mientras afuera dos hombres vigilaban el entorno. Pero a nadie llamaba la atención, porque muchos clientes hacian lo mismo. Era generoso con las propinas.
Debido a su participación en el tráfico de cocaína desde América del Sur a Italia, Morabito fue apodado el "Rey de la Cocaína de Milán". Ël se consideraba diferente a otros jefes mafiosos de esos años, capaz de relacionarse de primera mano con el mundo de los bancos y contadores, finanzas e inversiones, entendió la importancia de ser discreto y dejar de derramar sangre para lavar las ganancias del crimen en silencio.
El 10 de febrero de 1995, la justicia italiana emitió una orden de captura internacional por hallarlo responsable de un cargamento de 600 kilos de cocaína que llegaron desde Brasil por los que había pagado 8 millones de dólares.
Después de un par de años iniciales en Brasil, se cree que se estableció en Punta del Este en el 2002, con documento de identidad brasileño falso a nombre de Francisco Capeletto.
Los investigadores uruguayos descubrieron que Morabito había inscrito a su hija de 13 años en la escuela con el apellido verdadero de su padre.
Cuando lo arrestaron, estaba en posesión de un arma, además de dos autos, 13 teléfonos móviles y una docena de tarjetas de crédito.
El 24 de junio de 2019, Morabito escapó de la Cárcel Central de Montevideo con otros tres reclusos, que nada tenían que ver con él. En ese momento, estaba esperando la extradición a Italia, sobre la base de la condena a 30 años en ausencia por vínculos con el crimen organizado y el narcotráfico.
El 24 de mayo del 2021 fue arrestado nuevamente en la ciudad de João Pessoa, capital del estado de Paraiba, en Brasil El arresto fue parte de una operación conjunta en la que participaron autoridades italianas y brasileñas, así como la DEA, Interpol y el FBI. Junto a Morabito, también fue detenido Vincenzo Pasquino, considerado por las autoridades como un referente del narcotráfico internacional desde Sudamérica.Los dos fueron inmediatamente extraditados a Italia, donde se cree están en prisión.
Gerardo Zabalkin fue una pieza clave para su fuga de la cárcel uruguaya. Actualmente este exmiembro de la Ndrangheta lidera un cartel conocido como el Klan del Sur que está asociado al Primer Comando de la Capital brasileño.
El cuñado y lavador del Mencho
Muy cerca de Morabito vivía desde el año 2016 Gerardo González Valencia con su esposa Wendy Dalaithy Amaral Arévalo y los hijos de ambos. Compraron en dos millones de dólares el chalet Quincho Grande, que tiene piscina y casi una manzana de parque. Además adquirieron varios vehículos a nombre de sus caseros. Entre ellos un Audi Q7 Quattro, un Audi A7 y una camioneta VW Saveiro.
También compraron tres lotes muy importantes en la zona de Punta Ballena en unos 500.000 dólares.
En todas las operaciones intervino la misma escribana que nunca hizo un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) y, seguro, no sospechó nada raro en que un casero comprara dos autos que valían 115.000 dólares uno y 130.000 otro.
Los bienes terminaron a nombre de una sociedad panameña llamada Montella Global, constituída en el estudio Mossack y Fonseca.
Ni González Valencia ni su esposa tenían alguna actividad económica registrada en Uruguay.El dinero nunca fue bancarizado a pesar que la mujer tenía cuenta en el HSBC local.
Cuando le preguntaban, el hombre decia que su actividad principal era la caza y exhibía fotografías tomadas en Botswana con diferentes animales muertos.
Antes de caer detenido, el mafioso italiano lo visitó varias veces ya que eran vecinos.Se desconoce si mantenían alguna actividad comercial, pero resulta muy obvio que cada uno sabía quién era el otro.
Gerardo González Valencia era el capo del Cártel mexicano de Los Cuinis, al que la DEA calificó como el más importante del mundo. Este cartel lavaba dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación, cuyo líder, Rubén Nemesio Oseguera Cervantes (a ) “El Mencho” fue abatido por el ejército mexicano el pasado domingo.
Rosalinda González Valencia, esposa del Mencho hasta el año 2018, es hermana de Gerardo.
La difusión de los documentos conocidos como “Panama Papers” que provenían del estudio Mossack y Fonseca, puso en alerta a los investigadores estadounidenses.
En el año 2015, la Unidad de Información y Análisis Financiero del Banco Central del Uruguay recibió una alerta proveniente de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) unidad del Departamento del Tesoro de EE.UU
Allí se advertía que Wendy Dalaithy Amaral Arévalo, esposa de Gerardo González Valencia, había sido incluida en la lista de Narcotraficantes Especialmente Designados por su apoyo financiero a Los Cuinis. Y que esa mujer estaba en Uruguay.
La policía los encontró a ambos, y después de una discreta vigilancia decidió detenerlos el 23 de abril del 2016 cuando habían ido a buscar a una de sus hijas al colegio en Montevideo.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió una orden de captura internacional acusándolo de introducir cocaína y metanfetaminas en su territorio.
Estuvo preso cuatro años en Uruguay, mientras libraba una batalla para evitar su extradición amenazó de muerte al entonces ministro del Interior, Eduardo Bonomi. Finamente en mayo del 2020, con Jorge Larrañaga en ese ministerio, la justicia uruguaya ordenó su entrega a las autoridades estadounidenses quienes lo condenaron a cadena perpetua
Ahora en los primeros días de marzo y en un juicio promovido por la Junta Nacional de Drogas, tanto el chalet como los lotes serán rematados publicamente.
No hay otras investigaciones que permitieran saber si hay más dinero del narcotráfico invertido en Uruguay.
Buscando “carne fresca” para Epstein
La desclasificación de buena parte de los archivos del pedófilo Jeffrey Epstein también pusieron a Punta del Este en el escenario internacional.
Algunos mails lo ubican en este balneario a fines del 2016, según le habría dicho al ex primer ministro israelí Ehud Barak. Sin embargo subsisten dudas de que efectivamente Epstein haya estado en Uruguay, no hay registros suyos en Migraciones.
Si se confirman a través de diferentes documentos que hizo varios giros al peluquero Roberto Giordano por, aproximadamente, unos 16.000 dólares.
En realidad eso no evidencia nada. O sí.
Porque quién si estuvo varias veces en José Ignacio y en La Barra, fue Jean-Luc Brunel, agente de modelos francés y amigo cercano de Epstein, acusado de ser el principal proveedor de víctimas para la red de pedófilos.
Curiosamente ese sujeto también se suicidó en prisión en el año 2022 mientras enfrentaba cargos por abuso.
Una nota publicada por el Diario Correo de Punta del Este en diciembre del 2016 da cuenta de la presencia de Brunel en Punta del Este.
Brunel visitó Brasil y Uruguay meses antes del arresto de Epstein en julio de 2019, entrevistando a cientos de jóvenes en agencias locales. Fotos incluidas en el artículo lo ubican en la costa de Maldonado, presumiblemente en La Barra o José Ignacio, posando con aspirantes a modelos.
El diario titulaba “Pervertido millonario americano habría reclutado jóvenes en la costa uruguaya”. A continuación cita: “el diario New York Post aseguró en las últimas horas que unos meses antes del arresto del multimillonario Jeffrey Epstein, acusado de dirigir una red de tráfico sexual de menores en Estados Unidos y de abusar de decenas de jóvenes, uno de sus amigos visitó varios puntos del América del Sur buscando “carne fresca”.
Si bien la publicación asegura que esa búsqueda se concretó en territorio brasileño, las fotos que acompañan la información, y que datan de hace años, ubican al “cazador de mujeres” en algún punto de la costa uruguaya, presumiblemente el este del departamento de Maldonado. El hombre fue identificado como Jean Luc Brunel, un conocido agente de modelos. Un allegado a Brunel no dio mucha vuelta a la hora de explicar que “le gusta la carne fresca, eso es seguro”.
“Jean Luc fue visto buscando modelos en Uruguay antes del arresto de Epstein” asevera el pie de foto de la nota del New York Post. Brunel era amigo y socio del suicidado multimillonario estadounidense arrestado por tráfico de menores en el mundo de élite y conocido como un depredador sexual.
“Tres meses antes de que agentes del FBI arrestaran a Jeffrey Epstein en un aeropuerto privado de Nueva Jersey por su presunto papel en una red mundial de tráfico de niños, su viejo amigo y socio comercial, Jean Luc Brunel, estaba ocupado buscando en Brasil a las niñas que podrían hacerlo aún más rico”, sostuvo el medio estadounidense”
A su vez la policía francesa investiga la red de Epstein en ese país y los investigadores aseguran que “Jean-Luc Brunel, fundador de varias agencias de modelos , es considerado como el principal "proveedor" de mujeres de Epstein durante sus estancias parisinas. Brunel fue condenado por violación en 2020, y apareció muerto en su celda en 2022”.
Aún no se sabe cuántas veces este sujeto visitó Uruguay, ni si logró llevarse a alguna chica.
Tal vez la fiscalía decida investigar en algún momento estas ramificaciones uruguayas del caso Epstein. Porque es bueno recordar que son muchas las chicas desaparecidas.