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Política

Se acabó el recreo

¿Más días de clases? Pedro Bordaberry abre debate pero Udelar y ANEP lo consideran inconstitucional

Los senadores de Vamos Uruguay, Tabaré Viera y Pedro Bordaberry, presentaron un proyecto der ley para que haya 200 días de clase durante el año.

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El sistema educativo uruguayo vuelve a situarse en el centro de la discusión pública. Esta vez, a partir de un proyecto de ley impulsado por los senadores colorados Pedro Bordaberry y Tabaré Viera, que propone establecer un mínimo obligatorio de 200 días efectivos de clases al año en la educación inicial, primaria y media. La iniciativa apunta a extender el tiempo pedagógico como una vía para mejorar los resultados educativos, en un contexto donde los desempeños de los estudiantes —particularmente en evaluaciones internacionales— vienen mostrando señales de estancamiento.

El proyecto generó reacciones inmediatas en el ámbito educativo. Tanto la Universidad de la República (Udelar) como el Consejo Directivo Central de la ANEP (Codicen) han señalado posibles problemas de constitucionalidad. El núcleo del cuestionamiento radica en la autonomía de los entes de la enseñanza: según la interpretación dominante, corresponde a estos organismos —y no al Poder Legislativo— definir aspectos sustantivos de la organización educativa, como el calendario escolar.

La propuesta implica modificar la duración del calendario escolar, actualmente situado en torno a los 185 días en los mejores escenarios, y alinear a Uruguay con estándares internacionales que consideran las 200 jornadas como un piso deseable. En términos comparativos, varios países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos manejan cifras similares o superiores, bajo la premisa de que más tiempo en el aula —bien aprovechado— redunda en mejores aprendizajes.

El argumento de Pedro Bordaberry

Los legisladores colorados advierten que entre 2017 y 2024 hubo como máximo 185 días de clase en Uruguay y con esta iniciativa buscan “mejorar la calidad de la educación”.

El fundamento central del proyecto de Pedro Bordanerry se apoya en una idea relativamente extendida en la literatura educativa: el tiempo importa. Más horas de exposición a contenidos, más continuidad en los procesos de enseñanza y menos interrupciones pueden contribuir a consolidar aprendizajes, especialmente en contextos de vulnerabilidad. Los resultados de las pruebas PISA han sido utilizados como respaldo indirecto de esta tesis, en tanto Uruguay no ha logrado avances significativos en comprensión lectora, matemática y ciencias en los últimos ciclos.

Sin embargo, especialistas advierten que el tiempo por sí solo no garantiza calidad. La clave, sostienen, está en cómo se utiliza ese tiempo: planificación docente, condiciones de trabajo, recursos didácticos y clima institucional son variables tanto o más determinantes que la cantidad de días en el calendario.

Las objeciones de Udelar y ANEP

Las objeciones de Udelr y Anep abren un debate más amplio sobre los límites entre la definición de políticas públicas por parte del sistema político y la autonomía técnica de los organismos educativos. ¿Puede el Parlamento fijar por ley la cantidad de días de clase? ¿O estaría invadiendo competencias reservadas a la administración de la educación?