“Si por mí fuera, el partido de gobierno jamás debería criticar a su presidente. No porque no merezca críticas, sino porque hay que transmitirle a la sociedad un sistema seguro y confiable”, afirmó.
Al referirse específicamente a la polémica sobre la camioneta Volonté afirmó que “es una trivialidad”, al tiempo que consideró que el tema ha adquirido una relevancia desproporcionada en el debate público.
El dirigente nacionalista argumentó que las consecuencias de este tipo de controversias trascienden la política interna. “Si debilitamos al presidente de los uruguayos, también nos debilitamos nosotros. Y en el exterior también sale que se está poniendo en duda la honradez del presidente uruguayo”, señaló.
El impacto de las redes sociales
Asimismo, destacó que conoce personalmente a Orsi y que lo considera “un hombre honrado”. Aunque admitió que cualquier gobernante puede cometer errores o pasar por alto determinados detalles administrativos, insistió en que esos hechos no deberían transformarse en el eje central de la discusión política nacional.
Volonté también vinculó el deterioro del debate público con el impacto de las redes sociales, donde, según afirmó, el anonimato favorece la agresividad y la polarización. En contrapartida, defendió una política orientada a encontrar soluciones concretas para los ciudadanos.
Finalmente, manifestó preocupación por el contexto internacional y por lo que considera un retroceso de los valores democráticos en distintas regiones del mundo. En ese escenario, reivindicó el papel del Mercosur y sostuvo que la integración regional será clave para que Uruguay pueda afrontar los desafíos globales de los próximos años.