Contexto internacional
En ese marco, la legisladora remarcó la necesidad de cautela institucional, especialmente en un contexto internacional relevante para Uruguay, marcado por las negociaciones en el Mercosur y la inminente asunción de la presidencia de la CELAC. A su entender, trasladar estos debates a escenarios de mayor exposición pública puede afectar el posicionamiento del país.
Respecto a la negativa del oficialismo a que Lubetkin concurra a una comisión general, Díaz explicó que el Frente Amplio busca evitar que asuntos sensibles, como el acuerdo Mercosur–Unión Europea o la situación de Venezuela, se conviertan en discusiones mediáticas. “No queremos espectacularizar lo que es la discusión de un acuerdo tan importante para Uruguay”, afirmó, y agregó que, si existiera un interés genuino en profundizar el intercambio, las comisiones podrían reunirse durante los meses de enero o febrero.
Política muy menor
La senadora también rechazó las críticas de la oposición, que acusa al Frente Amplio de eludir el debate sobre Venezuela. Según Díaz, el planteo responde a una estrategia política que intenta introducir ese tema “en un momento de mucho éxito del gobierno en el avance de las negociaciones de acuerdos”. En ese sentido, consideró que se trata de una lógica de “política muy menor” y llamó a priorizar una visión país que fortalezca la inserción internacional de Uruguay.
Consultada sobre el uso reiterado de interpelaciones como herramienta de control, Díaz reconoció que se trata de un mecanismo legítimo previsto en el sistema político. No obstante, señaló que en algunos casos podrían resolverse mediante pedidos de informes, y subrayó que, para el gobierno, no existen temas incómodos, sino diferencias en las formas de abordarlos.