El mecanismo tributario propuesto es de alta progresividad y extremadamente focalizado. La sobretasa al IPPF se aplicaría exclusivamente a las personas físicas cuyo patrimonio neto declarado supere los 10 millones de dólares, identificando a este selecto grupo como el 1 % más acaudalado de la sociedad uruguaya.
Pocos argumentos para oponerse
Al centrarse únicamente en la riqueza extrema, la central sindical argumenta que se minimizan los riesgos de distorsiones económicas para la mayoría de la actividad productiva y se maximiza el principio de capacidad contributiva, una base fundamental de cualquier sistema fiscal justo. Los técnicos de la central sindical aseguran que, a diferencia de lo que se podría argumentar ideológicamente, los estudios de política fiscal internacional demuestran que un impuesto al patrimonio correctamente diseñado y aplicado a los tramos superiores no desestimula la inversión ni genera una fuga significativa de capitales, citando experiencias comparadas de países desarrollados que mantienen o han debatido mecanismos similares.
La propuesta es, por tanto, una herramienta económica probada, necesaria y legítima para un país que aspira a ser un referente de equidad.
Marcelo Abdala y el 1 %
El presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, ha sido enfático al señalar que el foco de la propuesta es la justicia social y la deuda ética que la sociedad uruguaya tiene con sus futuras generaciones. Según los datos oficiales, la pobreza se ha enquistado y concentrado de manera desproporcionada en los menores de 18 años, creando un círculo vicioso de desigualdad de oportunidades que compromete el futuro del país.
Abdala destacó en rueda de prensa que la propuesta busca una reorientación moral de la matriz tributaria, afirmando que “no se trata de un simple aumento impositivo, sino de un mecanismo civilizatorio de redistribución de la riqueza, que pone por delante la vida y el futuro de nuestros niños y niñas. La discusión tributaria ha dejado de ser un tabú; ahora debe ser un diálogo sobre cómo asegurar la equidad desde la cuna”.
Con la iniciativa, la central sindical logró instalar el tema de la progresividad tributaria en el centro del debate público, haciendo que la discusión sobre quién debe contribuir más a los desafíos nacionales sea ineludible.
El volumen de recaudación proyectado a través de esta sobretasa abriría la posibilidad de financiar un Paquete Integral de Políticas de Infancia, que incluiría medidas de amplio alcance y efecto directo. Entre las políticas que podrían ser financiadas de manera permanente se encuentran la universalización y mejora de la calidad de la educación y el cuidado en la primera infancia, lo que incluye una ampliación y optimización de la red de Centros de Atención a la Infancia y la Familia (CAIF) y jardines de infantes, asegurando el acceso igualitario desde los primeros meses de vida. Adicionalmente, se podría financiar una transferencia monetaria de carácter universal o fuertemente focalizada para los hogares con menores ingresos y niños a cargo, superando el actual diseño de prestaciones y garantizando un mínimo vital que saque a los niños de la indigencia.
Finalmente, los fondos permitirían una inversión en la mejora de la infraestructura y el acceso a servicios esenciales en los barrios más vulnerables, atacando así la pobreza multidimensional que se manifiesta en carencias habitacionales, sanitarias y educativas. El objetivo final es romper la transmisión intergeneracional de la pobreza, invirtiendo en capital humano desde sus etapas más tempranas.
Apoyos al debate
La propuesta ha generado resonancia en el ámbito político. El intendente Mario Bergara, referente económico del Frente Amplio, ha manifestado una coincidencia con el diagnóstico de la necesidad imperiosa de incrementar la inversión en la infancia y se ha mostrado abierto a "discutir y analizar técnicamente" el diseño de la sobretasa. Si bien la implementación de la medida requiere un consenso político amplio y una discusión legislativa detallada, la receptividad inicial en amplios sectores sociales sugiere que el camino está abierto para un debate serio.
El documento técnico del PIT-CNT se apoya en el trabajo de diversos expertos y académicos como Andrés Blanco, Juan Geymonat, Mauricio De Rosa, Gabriel Oyhantçabal, Andrea Vigorito, Joan Vilá, Alejandra Picco, Carlos Grau Pérez y Gustavo Viñales Guillama. Desde sus saberes y experiencias avalan la viabilidad y la racionalidad económica de la propuesta, basándose en evidencia empírica y estudios de política fiscal avanzada, desechando el argumento de que la tributación de la riqueza es incompatible con el crecimiento.
La central obrera confía en que la solidez técnica del informe, sumada a la urgencia social de combatir la pobreza infantil, impulse al Parlamento Nacional y al sistema político en general a asumir la discusión con la seriedad y la responsabilidad histórica que el tema amerita. El PIT-CNT subrayó que esta iniciativa no es un punto final, sino un punto de partida para un Uruguay más justo, equitativo y con una verdadera igualdad de oportunidades para todos sus ciudadanos desde su nacimiento.